New York Times

lunes, 27 de mayo de 2013

Abogado de pista

Tal como está la Fórmula 1 creo que junto a los ingenieros, a los especialistas en metereología y los estrategas, en el muro de cada equipo debería haber un abogado. En todas las carreras nos encontramos con incidentes que requieren la consulta y aplicación del Reglamento. Las decisiones se toman muchas veces durante la propia carrera y casi siempre se trata de decisiones difíciles. Ayer, en la carrera de Mónaco, volvimos a tener varios conflictos de esos que permiten a los aficionados opinar y opinar, primero sobre lo que ha pasado y luego sobre la decisión de los jueces.
Me ocuparé aquí del que enfrentó a Alonso con Pérez. Todos lo pudimos ver en directo y en las muchas repeticiones que se pasaron. Alonso llega primero a la curva 10 (curva de izquierdas), gira y se encuentra a Pérez, que había tomado la curva más a la izquierda que Alonso. Pérez gira a la derecha para abordar la chicane, Alonso se sale de la pista y cuando vuelve a entrar, al final de la chicane sigue delante de Pérez. Los comisarios entendieron que Alonso había obtenido una ventaja al salir de la pista y le sancionan con la obligación de ceder su posición a Pérez, lo que Alonso hace tras la reanudación de la carrera (que había sido suspendida por un aparatoso accidente entre Maldonado y Chilton).
La maniobra no es de fácil enjuiciamiento. Pérez le decía por radio a su equipo que Alonso había cortado la chicane (y es verdad) lo que le había dado una ventaja al español (lo que también es cierto). Alonso, por su parte, indicaba también por radio que se había salido de la pista para evitar colisionar con Pérez (y esto también es verdad). En estas circunstáncias ¿qué hacer?
Si existiera la figura del abogado de pista creo que el consejo que tendría que dar el del equipo Ferrari a Alonso era el de ceder inmediatamente la posición a Pérez. Tal como se acaba de indicar es cierto que Alonso había obtenido una ventaja al cortar la chicane y, por tanto, siendo escrupulosos con el reglamento debería ceder su posición al piloto de McLaren (art. 20.2 del Reglamento: "Should a car leave the track the driver may rejoin, however, this may only be done when it is safe to do so and without gaining any advantage"). Así pues, Alonso debería haber dejado pasar a Pérez si es posible antes de la siguiente curva. A continuación el equipo Ferrari debería haber solicitado una sanción para Pérez por haber echado a Alonso de la pista; porque también es evidente por las imágenes que Pérez se había colocado en una posición en la que Alonso no tenía más opción que salir de la pista (como hizo) o chocar contra él. Como echar a un coche fuera de la pista también está prohibido por el Reglamento de la Fórmula 1 (art. 20.5 del Reglamento: "Manoeuvres liable to hinder other drivers, such as deliberate crowding of a car beyond the edge of the track or any other abnormal change of direction, are not permitted") Pérez (que habría ganado la posición cedida por Alonso) debería cumplir al menos la penalización mínima que se prevé en estos casos, un "drive through" que le hubiera retrasado bastante en la carrera.
Como sabemos, no fue esto lo que se hizo, sino que Pérez ganó simplemente la posición a Alonso y desde allí se dedicó a hostigar a Kimi Raikkonen también en el mismo sitio (curva 10), obligando en una ocasión al finlandés a salir de la pista (de hecho ambos coches cortaron la chicane porque Pérez -que iba por la izquierda de Kimi- se saltó la curva y, claro, o Kimi se la saltaba también o se tragaba al mexicano). Finalmente, tanto fue el cántaro a la fuente que Raikkonen y Pérez se tocaron. Kimi tuvo que entrar en boxes y al final no pudo ser más que décimo y Pérez acabó abandonando como consecuencia de los daños que tenía su coche tras el accidente.
Creo que la maniobra de Pérez con Kimi se merecería también una sanción. No tanto la del accidente, que es más dudosa, como la anterior que acabo de contar en la que Pérez sigue recto en la curva 10 obligando a Raikkonen a saltarse también la curva. Es curioso que cuando haces eso dos o tres veces en el juego de la Fórmula 1 para consolas te sacan una bandera negra y en la vida real se permita sin mayores problemas. Debe de ser que el criterio de Charlie Whiting es menos estricto que el de la maquinita

sábado, 25 de mayo de 2013

Crisis y Universidad


Acabo de leer en el muro en facebook de Mar Campins esta reflexión, que me parece interesante, pero que no comparto plenamente. El autor mantiene que se ha "adormecido" a la Universidad en los últimos lustros cargándola con unas exigencias burocráticas que han limitado su capacidad de actuación y que en la actualidad está más volcada en sí misma que en aportar soluciones a la sociedad en una época tan dramática como la que vivimos.
Coincido en que en los últimos lustros se han multiplicado las exigencias burocráticas y el trabajo administrativo en la Universidad, lo que dificulta que tengamos tiempo para leer, escribir y aportar a la sociedad; pero eso no ha impedido que la Universidad tenga un papel muy activo en la explicación y en el tratamiento de la crisis actual. Bien es verdad que algunos especialistas en ciencia económica están hasta cierto punto un tanto "escondidos" y que la situación actual requeriría una participación mayor de estos en la aportación de propuestas; pero no puede olvidarse que otros tienen una participación en el debate público sobre la crisis muy relevante; desde Santiago Niño Becerra (a quien hay que reconocerle que previó hace ya tiempo lo que está pasando) hasta Vicenç Navarro, pasando incluso por ese hombre de las americanas llamativas que dice también ser economista.
En el artículo de Jordi Matas se recrimina que no haya congresos interdisciplinares sobre la crisis; pero me imagino que algo así sería parecido a un congreso científico sobre la cura del cáncer; bueno para la prensa, pero con escasas posibilidades -por lo amplio del tema- de llegar a resultados científicamente valiosos. De forma menos llamativa pero quizás más eficaz se vienen desarrollando actividades académicas constantes en relación a distintos aspectos de la crisis que muestran la preocupación de la Universidad por este tema. Hace un par de meses, por ejemplo, se desarrolló en Barcelona el Séptimo Jurists' Forum Europeo que reunió académicos, funcionarios, abogados y otros profesionales del Derecho venidos de toda Europa y en donde se trataron temas como la crisis de deuda, el papel de los supervisores bancarios, los problemas actuales de la inmigración o la cooperación judicial en Europa ; problemas todos ellos íntimamente vinculados a la crisis. Los compañeros de Derecho del Trabajo tienen una preocupación constante por las reformas laborales y de la Seguridad Social y se reunen con frecuencia, publican artículos o manifiestos y organizan congresos sobre el tema. Por otra parte contamos con reflexiones sobre la crisis de profesores universitarios que, liberadas en mayor o menor parte de la aspereza del rigor académico, transmiten explicaciones o propuestas sobre la crisis. Reciente tenemos el libro del profesor Fontana sobre el tema y pueden encontrarse otras muchas en monografías, artículos, en blogs o, incluso, en el facebook u otras redes sociales.
Siempre se puede hacer más; pero el problema fundamental es que los políticos escuchan poco, están escasamente dispuestos a dejarse asesorar. Hace poco me contaban que en China se producen reuniones periódicas de los responsables políticos con expertos. El presidente y los ministros se colocan en la mesa presidencial del congreso y por la tarima van pasando los expertos en el tema que se debata (economía, geopolítica, desarrollo industrial, derecho, etc.). Los expertos debaten delante de los políticos que toman buena nota y luego tienen en cuenta en sus reformas lo que los expertos han planteado. Todos los universitarios estaríamos dispuestos a participar en reuniones de este tipo, pero en España son los políticos quienes son refractarios a ellas, y tengo experiencias recientes en este sentido.