sábado, 22 de marzo de 2008

La reforma del sistema electoral

Tras las elecciones del 9 de marzo unos cuantos (no sé si muchos) han comenzado a agitar la bandera del cambio del sistema electoral. El argumento para ello es que con el actual sistema puede ser que quien tenga más votos no tenga más escaños. Así, por ejemplo, en las últimas elecciones IU obtuvo 963.000 votos que se tradujeron en 2 escaños; el PNV, con 303.000 votos llegó a los 6 escaños y UPD, con algún voto más que el PNV, se quedó en 1 escaño. En el instituto no era del todo malo en matemáticas; pero estos números cuestan de entender:

963.000 votos = 2 escaños;
303.000 votos = 6 escaños;
303.000 votos = 1 escaño.

A partir de aquí, venga Dios y lo vea.

Una situación tan estrambótica es de difícil digestión. Sobre todo cuando llevamos no se cuanto tiempo oyendo lo de la importancia de ir a votar, el valor de la democracia, cada persona un voto y que gane el que tenga más votos y cosas así... Ante todo esto no es extraño que a través de los medios de los que se dipone (blogs, sobre todo) algunos "ciudadanos de a pie" hayan mostrado su malestar por la situación. Este malestar se une al de la gran perjudicada por el sistema electoral, que es IU, quien ya ha iniciado una campaña de firmas para pedir que se modifique el sistema electoral. El link para poder firmar la petición es el siguiente:

http://www1.izquierda-unida.es./leyelectoral.htm

Ya son varios los análisis realizados sobre la situación, y circula una propuesta de la Universidad de Granada para mejorar la proporcionalidad del sistema electoral; esto es, que el número de diputados se corresponda con la proporción de votos obtenidos en mayor medida que lo que sucede en la actualidad. En La Comunidad de blogs de "El País" existen varias entradas y comentarios sobre el tema. El debate se cifra en si es posible conseguir una mejora del sistema electoral en el sentido apuntado mediante una mera modificación de la Ley Electoral o es preciso cambiar la Constitución, y también si el responsable de esta situación es el sistema D'Hondt por el que se realiza en nuestro país la atribución de escaños, o el que la circunscripción electoral sea la provincia.
Mi posición sobre este tema es que la clave del problema está en la circunscripción provincial. El sistema D'Hondt de atribución de escaños respeta la proporcionalidad, y si se proyectase sobre una única circunscripción los resultados serían aceptables. Así, en las últimas elecciones generales la utilización del sistema D'Hondt sobre los votos emitidos, contando España como una única circunscripción, daría los siguientes resultados:

PSOE: 161 escaños
PP: 147 escaños
IU: 14 escaños
CiU: 11 escaños
UPD: 4 escaños
PNV: 4 escaños
ERC: 4 escaños
BNG: 3 escaños
CC: 2 escaños

El reparto de escaños se ajustaría bastante a la proporción de votos obtenido por cada lista electoral. Así pues, la solución para las deficiencias del actual sistema electoral pasa por sustituir las circunscripciones provinciales por una sóla circunscripción nacional para las elecciones al Congreso. Ahora bien, este cambio no puede hacerse sin modificar la Constitución, que en su art. 68 es muy clara a este respecto, estableciendo como circunscripciones electorales las provincias, Ceuta y Melilla. No cabe en el actual texto constitucional una circunscripción nacional para las elecciones al Congreso.
El hecho de que se tenga que reformar la Constitución para llegar al resultado deseado, un sistema electoral más justo, puede parecer a primera vista un inconveniente, pues la reforma de la Constitución exige un trámite más complejo que la reforma de una Ley; ahora bien, también presenta una ventaja y es la de que tal reforma, de llevarse a cabo, podría aprovecharse para trasladar este principio de mayor justicia y proporcionalidad a las elecciones autonómicas, ya que las deficiencias que se derivan de un sistema electoral basado en la provincia se proyectan también sobre las elecciones a los Parlamentos de las Comunidades Autónomas. Ciertamente, es probable que aquí los cambios que se derivaran del paso de la circunscripción provincial a la autonómica no fuesen tan significativos como lo son a nivel estatal; pero no dejarían de darse. Me he entretenido en proyectar los resultados de las últimas elecciones en Cataluña a una circunscripción única para toda Cataluña y el resultado es el siguiente:

Composición actual del Parlamento de Cataluña:

CiU: 48 escaños
PSC: 37 escaños
ERC: 21 escaños
PP: 14 escaños
IC: 12 escaños
C's: 3 escaños

Con una única circunscripción para toda Cataluña y con los resultados obtenidos por las distintas listas en el año 2006 la composición del Parlamento de Cataluña sería la siguiente:

CiU: 45 escaños
PSC: 38 escaños
ERC: 20 escaños
PP: 15 escaños
IC: 13 escaños
C's: 4 escaños

No es mucho, pero es algo, y sobre todo, se consigue que ningún ciudadano piense que su voto se pierde o que vale menos que el voto de quien vive en otro sitio. ¿No es lógico que si las elecciones son al Congreso de España la circunscripción sea España y si las elecciones son al Parlamento de Cataluña la circunscripción haya de ser Cataluña? Creo que la carga de la prueba corresponde a quien mantenga lo contrario.

domingo, 16 de marzo de 2008

Otro que ha tocado el limitador de velocidad


Me ha gustado el Gran Premio de Australia de Fórmula 1. Mi impresión es de que hoy hemos asistido al prólogo con el que se abren algunas tragedias, y en el que se plantea al público quienes van a ser los personajes y las claves del drama que se representará a continuación. Hoy se ha presentado realmente el Mundial de esta año 2008 y las perspectivas son excelentes si lo que buscamos es emoción, incertidumbre y maniobras espectaculares.
Empecemos por los abandonos. Hoy quince coches han dejado la competición. Muchísimos si tenemos en cuenta que en los últimos años la norma era que concluyesen la mayoría de los pilotos que comenzaban la carrera. ¿Cuáles pueden ser las razones de estos abandonos? Hay una muy clara, que es la desaparición de las ayudas electrónicas. Hemos visto un pilotaje diferente al de otros años. Cruzadas espectaculares, errores en las frenadas o en los adelantamientos... Muchos de los abandonos han sido consecuencias de accidentes y, me imagino, ésta será la tónica a partir de ahora. La desaparición de las ayudas convierte la conducción en menos predecible y es posible que los pilotos se aventuren más a adelantar. Veremos unas competiciones "más humanas", en las que el arrojo de los pilotos les conducirá a intentar cosas que unas veces les saldrán bien y otros les saldrán... como le han salido hoy a Kimi Raikkonen. En cualquier caso, el espectáculo saldrá ganando.
Me ha sorprendido también la cantidad de problemas mecánicos que han tenido los coches; no solamente Ferrari (y equipos con motores Ferrari) sino también Toyota y Renault. No sé si tendrá que ver también con la desaparición de las ayudas electrónicas o con la reducción de las jornadas de test, que no han permitido, quizás, probar suficientemente antes del inicio de la competeción. En cualquier caso este es un aspecto que no me gusta. Como espectador no me gusta ver un coche echando humo blanco y parando en la hierba. Cuantos más coches haya en pista mejor para el espectáculo.
El segundo dato que me ha llamado la atención es la igualdad entre los equipos. Los accidentes contribuyen a esta igualdad, pues el coche de seguridad elimina de un plumazo las diferencias que se van abriendo vuelta a vuelta. Como a partir de ahora habrá más coches de seguridad (menos ayudas electrónicas = más accidentes = más coches de seguridad) las estrategias de carrera deberán construirse teniendo en cuenta este dato. De nada sirve un vuelta a vuelta demoledor que luego se ve reducido a nada por un safety. La carrera de hoy ha sido buen ejemplo de ello. Sin coches de seguridad Hamilton habría metido probablemente más de medio minuto al segundo. Al final solamente 17 segundos le han separado de Fernando Alonso (cuarto).
Ahora bien, esta igualdad no es solamente consecuencia de los coches de seguridad. La falta de ayudas electrónicas contribuye a esta nivelación. El piloto gana peso en la ecuación "coche + piloto", y dado que los pilotos cometen fallos, estos fallos facilitan que las diferencias entre coches puedan ser salvadas. De nuevo la carrera de hoy es ejemplo de ello. Alonso, con un coche inferior pudo adelantar a Nico Rosberg (aprovechando el momento justo, eso sí). Si la memoria no me falla, Raikkonen pudo con Kovalainen, pese a que éste manejaba también un coche superior; y Alonso pudo tener un bonito mano a mano con Kovalainen, pese a que la diferencia en el vuelta a vuelta de ambos coches era de más de un segundo.
El resultado de lo anterior es que nos espera una temporada en que los equipos pelearán directamente entre ellos. La temporada pasada esto no pasaba. Los McLaren estaban en su mundo, los Ferrari en el suyo, los BMW disponían de su propio nicho y así sucesivamente. Las peleas directas solamente se producián cuando llovía o cuando, por las circunstancias que fueran, el coche superior se situaba tras el inferior. Ahora el panorama es distinto. McLaren, Ferrari y BMW están arriba. Detras de ellos están la mayoría de los equipos, seis en concreto (Williams, Toyota, Red Bull, Toro Rosso, Renault y Honda). Solamente se encuentran descolgados Super Aguri y Force India; y aún estos habrá que verlos en futuras carreras. La evolución de los coches a partir de ahora irá, seguramente, matizando la situación; o bien abriéndose brecha entre los primeros y los perseguidores, o bien alterando los componentes de cada pelotón (quizá algún equipo del pelotón perseguidor consiga pasar a la cabeza) o juntándolos todos (si los equipos punteros no son capaces de mantener el ritmo de sus evoluciones).
Finalmente, están los protagonistas, los pilotos. Me da mucha rabia cuando en los foros se dice si tal o cual es bueno o malo. Parto de la base que todos los que están ahí son fueras de serie. Lo que hacen debe ser, seguramente, dificilísimo, y cualquiera de ellos, con un buen coche, podría ganar carreras. Fijémonos, por ejemplo, en Kovalainen, lo que hacía el año pasado y lo que ya está empezando a hacer en este. Ahora bien, partiendo de aquí hay algunos de los veintidos que componen "el circo" que tiene un especial protagonismo. Repasemos lo que han hecho "los gallos" del grupo.
En primer lugar Raikkonen, el vigente campeón. La suya ha sido una carrera muy de su estilo. "Maximum attack", desmelenado, haciendote vibrar y pasándose de frenada. Un piloto imprescindible, pero que no creo que pueda ser campeón con este estilo salvo que Ferrari sea claramente superior a lo largo de la temporada. Los errores siempre se pagan, pero este año más.
En segundo lugar el bicampeón, Alonso. Buena carrera la suya. Le está sacando petróleo al R28; pero es un coche que está muy mal. En la calificación fue más lento que el R27 del año pasado con Fisichella al volante. Está a un segundo por vuelta del primero en la calificación, y más o menos por ahí en el vuelta a vuelta de carrera. Así a lo máximo que puede aspirar es a estar regularmente en los puntos, pero nada más. En la carrera de hoy, en que los Ferrari estaban fuera, los Toyota abandonaron y un Williams tuvo que pasar por el taller en medio de la carrera no llegó al podio. Si en estas circunstancias no hace tercero no sé cuando podrán darse las que le permitan probar el champán. Prometen muchas mejoras para Barcelona, pero en estas están todos los equipos. A ver qué pasa.
Finalmente el aspirante, Hamilton. Perfecto. Dominó la calificación y la carrera. Iba lo suficientemente sobrado como para poder adelantar la entrada a boxes y protegerse del coche de seguridad. El coche va muy bien. El equipo parece sólido, Kovalainen no será un problema y, para mí, es el máximo candidato al título. Está claro que no depende de las telemetrías de Alonso para hacer buenas carreras; pero queda por ver cómo reaccionará si siente la presión en el cogote de los Ferrari o de los BMW. Veremos...
Y para acabar lo más divertido del fin de semana. Cuando a Alonso le preguntan por el adelantamiento a Kovalainen en la recta de meta, comenta: "Otro que ha tocado el limitador de velocidad". ¡Qué significativo es ese "otro"! Se ha comentado que entre Ron Dennis y Alonso hay un pacto de silencio, y ese pacto -lógico- nos priva de conocer las interioridades de una temporada, la del 2007, que en McLaren fue, seguramente, inenarrable. ¡Cuántas historias, cotilleos y explicaciones no se ocultarán tras ese muro de silencio! Como no hay mal que por bien no venga, para compensar este silencio nos encontraremos a lo largo de la temporada con pistas como ésta. Parece claro ya lo que pasó en la última carrera de Brasil. ¿Llegaremos a saber de la misma forma la verdadera historia del Gran Premio de Hungria, o del gesto de Alonso en Indianápolis?

miércoles, 12 de marzo de 2008

España sí se rompe

No hace falta ser médico o ver House cada martes para saber que una de las formas más rápidas de llenar los cementerios es confundir el síntoma con la enfermedad. "Doctor, tengo fiebre". "No se preocupe que ahora mismo se la quito". Ibuprofeno en vena y otra vez treinta y seis grados y medio. Mientras tanto, la infección va tranquilamente necrosando los pulmones y el enfermo se muere sin saber siquiera que le está pasando. "Pero si ya no tengo fiebre". Fueron sus últimas palabras.
Con la tan manida ruptura de España pasa algo parecido. A raíz de unas reformas estatutarias una parte de la opinión pública, de los medios de comunicación y de los políticos ha mantenido un discurso alarmista que ha jugado con la idea de que la ruptura de España está próxima. Mi planteamiento, ya lo adelanto, es de que sí que existe una tendencia a la disgregación que conviene analizar; pero dicha tendencia no puede identificarse con el proceso de cambio de los Estatutos de Autonomía que hemos vivido en los últimos años ni puede limitarse en el análisis a vaivenes políticos coyunturales. Estos fenómenos son síntomas nada más de una fuerza de mayor calado. Solamente deteniéndose en "la enfermedad" y no en los síntomas podremos llegar a la cura. Aunque también adelanto que, quizás después del análisis lleguemos a la conclusión de que en realidad no se trata de una enfermedad. "Doctor, me encuentro muy mal, mareada, somnolienta, con poca energía ¿qué me pasa?". "Pues que está usted embarazada, señora".
Como decía, existe una tendencia a la disgregación. No solamente en España, las tensiones descentralizadoras o directamente secesionistas afecta a una pluralidad de países. Se pueden citar los ejemplos, claros, de la Unión Soviética, Checoslovaquia y Yugoslavia; pero tampoco pueden desconocerse las tensiones que se vivieron en Italia en los años 90 y la demanda de mayor autonomía en Escocia, dentro del Reino Unido; aparte del propio caso español, claro. Se trata de una tendencia que, curiosamente, se vincula, al menos en parte, con la globalización. Sí, sí, con la globalización. Ya sé que puede resultar curioso y que muchos recurren al machacón discurso de "en estos tiempos de unidad en Europa y en el Mundo los nacionalismos desintegradores son cosa del pasado", etc.; pero lo cierto es que ese transcendental fenómeno de integración mundial lleva ínsitos mecanismos que favorecen la descentralización e, incluso, la fragmentación de los Estados. Aquí no me puedo detener en el desarrollo de este tema, pero para quien esté interesado recomiendo la lectura de M. Castells, La era de la información, vol. II, Madrid, Alianza Editorial, 3ª ed. 2001, pp. 300-301.
Así pues, nos encontramos ante una tendencia generalizada a la descentralización que, en el caso de España presenta caracteres singulares, tal como vamos a ver a continuación. En primer lugar, esta tendencia, propia del fin del siglo XX se encuentra en España con una estructura política descentralizada fruto del Estado de las Autonomías. El Estado autonómico que diseña la Constitución de 1978 no es un producto de esta tendencia, sino que su explicación se encuentra en la Historia de España; pero lo cierto es que cuando se dan las circunstancias globales que cuestionan las estructuras centralistas, en nuestro país se encuentran con un armazón político y administrativo que les ofrece un extraordinario caldo de cultivo. El resultado es que en pocos años la estructura del país se ha visto profundamente transformada. En la actualidad las Comunidades Autónomas juegan un papel en la vida diaria de las personas muy superior al que tiene el Estado central. Y la transformación ha sido muy rápida. No hace mucho, cuando era alumno universitario, recuerdo una conferencia del entonces presidente del Principado de Asturias, Pedro de Silva, en la que justificaba la existencia de la Comunidad Autónoma en la elaboración de informes que se elevaban a Madrid, donde se encontraba el auténtico poder de decisión. Ahora las Comunidades Autónomas gestionan educación, sanidad, universidades, parte de las infraestructuras y un largo etcétera de cuestiones de importancia capital. El resultado es que las redes de poder ya no son centrales, sino que la red central ha de convivir con las que se han creado en torno a las estructuras autonómicas. Los ejemplos podrían multiplicarse, pero no creo que sea necesario, puesto que es una realidad fácilmente constatable. Solamente la rémora de muchos siglos de centralismo explican que la realidad no sea aún vista así por gran parte de la población, que piensa que son más importantes las elecciones generales que las de su Comunidad Autónoma, cuando ya no es así, al menos si la importancia la medimos por la incidencia en la vida de los individuos.
La transformación de las estructuras de poder en España consecuencia de la descentralización supone un riesgo (o una posibilidad, según se mire) real de fragmentación del Estado. No tendría que ser necesariamente así, pues los Estados federales existen y en muchos de ellos no se plantea, al menos de momento, ninguna secesión; pero en el caso de España se ha de añadir otro factor, que es el de la históricamente insuficiente consolidación del Estado. Me explico. El Estado-nación es, evidentemente un invento, y además un invento reciente, que data de la Edad Moderna. No es la única estructura posible para la articulación de las sociedades y, de hecho, ha sido un producto específico de Europa occidental. Sucede, sin embargo, que ha sido un producto extraordinariamente útil en los últimos tres siglos, hasta el punto de que una de las claves del predominio de Europa en la Edad Moderna ha de encontrarse en el Estado-nación. La estructuración de la sociedad en torno a un poder político que aglutinaba capacidad de incidencia en la política económica y poder militar fue un factor decisivo en la pujanza de Occidente. Esta nueva estructura política necesitaba legitimación, y ahí la idea de Nación fue útil. La construcción intelectual de la nación y su expansión, sobre todo a través de la educación pública a partir del siglo XIX fue un elemento esencial en la consolidación del Estado (sobre esto puede leerse Los orígenes del Mundo moderno, libro escrito por R.B. Marks y publicado en España por Crítica en el año 2007, esp. pp. 207 y ss.). Pues bien, en el caso de España esta construcción intelectual del Estado no llegó a concluirse. Las razones para ello se me escapan. Supongo que existirán estudios sobre el particular, pero yo no he llegado a ellos; es por eso que sólo puedo especular. Quizás las guerras carlistas hicieron daño en un momento clave para esta construcción, quizá la coincidencia de ese momento clave (siglo XIX) con una época de crisis en España (pérdida de las colonias americanas, pronunciamientos militares...). No lo sé, pero lo cierto es que España como Estado no llegó a consolidarse plenamente desde un punto de vista intelectual. Como un pastel que sacas del horno antes de tiempo si se me permite el símil.
Y ante esto ¿cuál es la situación? El tema de la falta de asunción de la idea de Nación en el Estado español creo que puede llegar a ser importante, sobre todo si tenemos en cuenta que en algunas Comunidades Autónomas sí se ha venido tomando en serio esta idea de construcción intelectual de la Nación (en este caso ya no española, sino vasca, catalana o gallega). Los recursos que pusieron en marcha los Estados en el siglo XIX (educación, intelectualidad) son ahora utilizados por las estructuras de poder descentralizado para construir un referente ideológico y sentimental que dé cobertura a la estructura política periférica ya existente. En estas circunstancias la profundización en la separación entre estas estructuras y el Estado central es una tendencia que se sobrepone, como adelantaba al comienzo a vaivenes políticos coyunturales o a reformas estatutarias que tienen mucho de bandera y símbolo.
Hasta aquí la descripción de lo que hay tal como yo lo veo. No me manifiesto ni a favor ni en contra, sólo pretendo hacer el diagnóstico de la situación, que para algunos será enfermedad y para otros oportunidad. Sea como sea, tómese como se tome, lo que sí que creo es que un fenómeno tan interesante, complejo e importante como es esta tensión entre globalización y descentralización debe abordarse con seriedad, huyendo de maniqueismos y teniendo como objetivo llegar a las soluciones que sean mejores para los ciudadanos. Nos jugamos mucho.



¿Representa el Congreso a los españoles?

Legal y constitucionalmente la respuesta es sí. Ahora bien ¿realmente el Congreso es una representación, una maqueta de la sociedad española? La respuesta es no, evidentemente, y sería ingenuo pretenderlo, pues no existe forma de que 350 personas representen fielmente a más de 40 millones. Esto es cierto, pero en este intento de que el sentir del Congreso se acerque a lo que sería el sentir de ese cuerpo ideal que es la Nación las cosas se pueden hacer mejor o peor. Actualmente el sistema electoral que tenemos no permite que las cosas resulten demasidado bien. En "El País" se publica un gráfico donde se muestra cómo sería el congreso proporcional y el coste comparativo de los votos que es suficientemente significativo. Yo me creo más el Congreso proporcional, con 14 escaños de Izquierda Unida y 4 de UPD que lo que ha resultado tras las elecciones del domingo.
¿Dónde están representados en el Congreso los casi un millón de votantes de Izquierda Unida? ¿Cómo es posible que ese millón de personas tengan una representación tres veces menor que los 300.000 votantes del PNV? Evidentemente son preguntas retóricas, la razón es conocida por cualquier estudiante de primero de Derecho y no es cuestión de detallarla aquí porque el propósito de mi pregunta no es más que reclamar, individual, modestamente, pero convencido de que no soy el único que piensa así, la reforma del sistema electoral para que sirva más fielmente a su propósito: conseguir que las Cortes representen la voluntad popular.
(y que conste que no he votado ni a IU ni a UPD, pero es que hay cosas que tienen que estar por encima de las inclinaciones personales).

sábado, 8 de marzo de 2008

Encuentro

Rojo mar en estanque contenido
se agita, vibra y también enmudece,
te arrastra, te empuja, y suave te mece.
Oyes palabras huecas, sin sentido,
pero no importa, sientes el latido,
poderoso, del gentío que crece,
grita y se calla, parezca que rece.
Música, discursos, ¡qué colorido!
Juntos se sientan el intelectual,
el pensionista, y el dueño del bar,
escuchan, se emocionan por igual.
¿Qué es lo que les trae, hoy, a este lugar?
En el fondo, un atávico ritual,
el clan, reunido, antes de ir a cazar

miércoles, 5 de marzo de 2008

Centros públicos, centros concertados



Muchos padres saben por propia experiencia la importancia que tiene la delimitación de las "áreas de proximidad" de cada centro educativo. Si tu vivienda se ubica en el área de proximidad del centro deseado tu solicitud se valorará con, al menos 30 puntos (en el caso de Cataluña): tienes posibilidades. Si tu domicilio se encuentra fuera del área de proximidad deseada las posibilidades de matricular a tu hijo en el centro disminuyen radicalmente. En ocasiones, unos pocos metros de diferencia pueden implicar que, en vez de tener que matricular al niño en un centro que se encuentra a escasos cien metros de tu casa tengas que llevarlo a otro situado a más de un kilómetro.
Es por esto que el diseño de estas áreas de proximidad sea tan importante, y siendo tan importante, me sorprende que no se ajuste estrictamente a lo que marca la ley. En el caso de Cataluña el art. 11 del Decreto de matriculación (Decreto 75/2007, de 27 de marzo, por si alguien quiere consultarlo) establece que "las áreas de proximidad serán las mismas para los centros públicos y para los privados concertados de un mismo municipio o ámbito territorial". Es decir, a efectos de delimitación de las áreas de proximidad los centros públicos y los concertados "entran en el mismo saco". Algo lógico si tenemos en cuenta que tanto unos como otros están sufragados con fondos públicos. La norma es clara. ¿Cómo es posible, entonces, que en algunos municipios se establezca una zonificación diferenciada para los centros públicos y para los concertados? Se establece un reparto del municipio para los colegios públicos y uno diferente para los concertados. Véase, por ejemplo la zonificación del municipio de Santa Perpétua, en Barcelona. El plano de la izquierda se corresponde a la zonificación de los colegios concertados y el de la derecha a la de los colegios públicos.
Yo no encuentro manera de casar esta delimitación (hecha por el Departamento de Educación) con la norma que regula la matriculación. Si alguien encuentra una interpretación que de cobertura legal a esta diferenciación entre los colegios públicos y los concertados, por favor, hágamelo saber.

domingo, 24 de febrero de 2008

Congreso

Recostados en rojos butacones,
arrugadas ya las americanas,
dejamos de oír las palabras vanas,
abandonamos nuestras discusiones.
La tarde muere tras los cortinones,
lejos de los nervios y de las canas
un paso más allá de las ventanas,
frontera de nuestras meditaciones.
Otra vez hemos pensado y luchado
tensos y fieros como los guerreros;
mirada encendida, verbo agotado.
¿Serán estos saberes verdaderos?
Acecha la pregunta a quien, cansado,
encandilan lejanos pebeteros.

La energía nuclear

Acabo de leer la noticia de que Argentina y Brasil construirán conjuntamente un reactor nuclear. Hace unos años Renault, el equipo de Fórmula 1, diseñó un motor “revolucionario” en el que los cilindros estaban colocados en un ángulo muy abierto. Se pretendía bajar el centro de gravedad del coche para mejorar sus prestaciones. Tras varios años Renault abandonó este motor y volvió a la colocación tradicional de los cilindros. Flavio Briatore dijo entonces que si nadie había copiado la idea de Renault es que ésta era mala. Dos años más tarde Fernando Alonso y Renault ganaban el campeonato del Mundo de Formula 1.
La moraleja es que tenemos que fijarnos en lo que hacen los demás. Mi profesor de autoescuela me decía: “si ves que otro coche frena no pienses que se ha equivocado, piensa que debe haber una razón para que frene, aunque tú no la veas en ese momento”. Siempre he tenido muy presente esa enseñanza para todo. Es por eso por lo que me preocupa que ahora que todo el Mundo se está poniendo las pilas con la energía nuclear, nosotros, los españoles, estemos en vías de abandonar las centrales nucleares. Me parece haber leído que el programa del PSOE incluye la propuesta de ir cerrándolas a medida que concluyan su vida.
No soy físico ni ingeniero, ni ecologista ni lo contrario; pero me sorprende que cuando la Comunidad Europea propone estudiar la forma en que la energía nuclear puede ayudar a disminuir la dependencia exterior energética de nuestro continente; cuando rusos y franceses se disputan la construcción de centrales en el norte de África y cuando los países se unen para conseguir esta forma de energía, nosotros estemos abandonando, prácticamente sin debate, la energía nuclear. ¿Estamos haciendo lo correcto?

miércoles, 13 de febrero de 2008

Para lo que sirven los maestros

Acabo de leer la orden que regula los servicios mínimos durante la huelga de maestros prevista en Cataluña para mañana (día 14 de febrero). No sé de qué va la huelga, no sé si está justificada o no; pero la regulación de los servicios mínimos es, desde luego, impagable. Si alguien me preguntara sobre las claves de los problemas en la educación en nuestro país le diría: "Lea, lea usted esta orden de servicios mínimos y verá".
En una entrada anterior (sobre escuelas y ludotecas) planteaba que es preciso diferenciar la función educativa de la escuela y su función "asistencial" o de "guardería". Para muchas familias lo realmente importante es ésta segunda. Si no fuera por la escuela ¿dónde colocamos a los niños para poder ir a trabajar, a comprar, a cuidar a nuestros mayores o, simplemente, a dar un paseo? Se trata de un problema real que hemos de afrontar y, desde luego, no critico esta utilización del sistema educativo; pero tenemos que ser conscientes de que esta función de cuidado de los niños es accesoria a la función educativa. Dado que la educación exige la separación de los padres, los maestros han de cuidar de los niños durante el tiempo en el que los educan, pero de ninguna manera esta función asistencial es la que justifica a la escuela. Lo que justifica a la escuela es la educación y la formación y, por tanto, el sistema educativo debe configurarse en atención a esta función, y no para dar satisfacción a la necesidad de que los padres puedan desembarazarse durante unas horas de sus hijos.
Creo que esta perspectiva no se tiene suficientemente en cuenta, lo que incide en la calidad de la educación. Así, si es por motivos puramente educativos no se justifica la sexta hora de clase que se ha implantado en Cataluña. En Finlandia, que tan bien valorada sale en el Informe Pisa, hay menos horas docentes que aquí. De la mimsa forma, el acento que se pone en la asistencia desdibuja la imagen social de los maestros, incluyendo la percepción que de estos tienen las familias y los propios alumnos.
Pues bien, en este panorama nos encontramos con una regulación de servicios mínimos en la que se establecen estos no en atención a la función educativa de los maestros, sino con el fin de garantizar la seguridad de los niños y el derecho al trabajo de sus padres. De esta forma se establece como servicio mínimo un docente por cada cuatro unidades. Es decir, un maestro por cada 100 niños. Huelga especificar que con 100 niños por maestro la función docente no puede desarrollarse; y, de hecho, el decreto ni siquiera intenta por ahí justificarse; pero es que, incluso, el objetivo de garantizar la seguridad de los niños con un maestro por cada 100 es difícilmente alcanzable. 100 niños en un patio y un maestro para vigilarlos. En fin, sobran las palabras.
Ahora bien, para mí lo más grave es que ahora ya está negro sobre blanco que la función "esencial" de los maestros es garantizar el derecho al trabajo de los padres; y esto dicho, además, por el Departamento de Educación. Si tenía alguna esperanza de que la situación de la enseñanza mejorara en nuestro país, esta orden de servicios mínimos ha puesto fin definitivo a ella. Sigamos avanzando a pasos de gigante hacia la ignorancia, la desidia y el abandono, que allí nos encontraremos con quienes nos han precedido en este camino absurdo.

viernes, 8 de febrero de 2008

Examen

Verde viento bailotea,
juega con los árboles inmóviles.
La tarde inicia su marcha,
lenta y sosegada su andadura;
claridad azul del cielo,
luz dulce y misericorde.
El mundo se detiene un instante,
sonríe y se satisface,
exhala otra vez el aire;
la hoja suspendida gira
y danza, altanera, entre los árboles.

Duda que quema
y te atraviesa,
la verdad apenas entrevista
huye y se esconde.
De pronto, la mente se serena,
se hace consciente la imagen.
La ve con luz clara.
Trazo que vuela,
que cubre la hoja,
da la respuesta que a nadie importa;
sólo a aquél junto a la ventana
que distraido sueña,
pleno de azul,
con una hoja,
con la luz,
con el aire.
Tú.