Libre

viernes, 16 de febrero de 2018

La escuela y el 155

Desde hace años la escuela en Cataluña se encuentra en una situación de ilegalidad, incumpliendo la Generalitat la propia ley catalana de educación, tal como ha sido interpretada por los Tribunales. Estos últimos han establecido reiteradamente que la ley de educación de Cataluña ha de ser entendida en el sentido de que siendo el catalán la lengua que se utilice preferentemente en la educación, esta preferencia no puede suponer la exclusión del castellano como lengua vehicular, debiendo estar este idioma presente en, al menos, un 25% de las materias y pudiendo ser usado también, junto con el catalán, en las comunicaciones con las familias. Lo intentaba explicar ya hace años aquí, donde puede  encontrarse la referencia a alguna de las resoluciones que se han ocupado del tema; y volvía sobre ello unos años más tarde aquí.
Lo que impone la ley, interpretada de acuerdo con la Constitución, es que, como digo todos los niños catalanes (no los que lo elijan, no hay ningún derecho de elección) reciban su educación mayoritariamente en catalán pero con una presencia de, al menos, un 25% de castellano. Esa es la obligación legal que la Generalitat siempre se ha negado a cumplir. Es más, las familias que han solicitado el cumplimiento de la ley han sido sometidas a un acoso inmoral por parte de la propia administración educativa.



Desde el 27 de octubre de 2017 la administración educativa catalana depende del Ministro de Educación del Gobierno de España. El artículo 155 ha llevado a que sea el Sr. Íñigo Méndez de Vigo el responsable último de lo que sucede en las escuelas catalanas.



¿Puede el Sr. Méndez de Vigo, o lo que es lo mismo, el Gobierno de España; cambiar el modelo educativo en Cataluña? No. Nos podrá gustar más o menos lo que ahora hay (preferencia del catalán e imposibilidad de elección por los padres), pero ese es el modelo que resulta de la ley catalana de educación y, por tanto, es el que ha de ser aplicado hasta que esa ley no sea modificada. Ahora bien, ha de ser aplicado tal como es; es decir, sin que el catalán, que es preferente, pueda ser la única lengua vehicular. Al menos el 25% de las materias han de ser impartidas en castellano. Es decir, aparte de la lengua castellana, otra materia (matemáticas, conocimiento del medio...) han de ser impartidas en castellano. Esta es todo el ataque al catalán que implica el cumplimiento de la ley y de las resoluciones de los tribunales: que conocimiento del medio se imparta en castellano. Y ahora es responsabilidad del Sr. Méndez de Vigo que así sea. Como titular -vía 155- del Departamento de Educación de la Generalitat tiene la obligación de hacer cumplir la ley y las sentencias de los tribunales y establecer, por tanto, ese 25% de castellano para todos los alumnos catalanes.
Esto es lo que ha de hacer y esto es lo que puede hacer. Como acabo de decir, el artículo 155 no le habilita para cambiar el modelo educativo en Cataluña, sino para aplicar correctamente el vigente, y esa aplicación correcta supone la introducción de ese 25% de castellano. No puede hacer más y no ha de hacer menos. Por otra parte, no creo que sea especialmente complicado. Ofrezco un borrador de texto para la instrucción que debería adoptarse en los próximos días:

"De acuerdo con lo establecido en la Ley de Educación de Cataluña y los tribunales de justicia en reiteradas decisiones, es necesario que en todos los niveles educativos no universitarios al menos un 25% de las enseñanzas se impartan en castellano.
Es reponsabilidad de este Departamento y de todos los funcionarios el cumplimiento de este requisito, por lo que se establece:
1. En todos los proyectos lingüísticos de centro se indicará que materias se impartirán en catalán, cuáles en castellano y cuáles en otras lenguas, debiendo ser el porcentaje de castellano de al menos un 25% y garantizándose que la lengua que se utilizará en, al menos, un 50% de las materias será el catalán.
2. Los directores transmitirán a Inspección las modificaciones que realicen de los proyectos lingüsisticos de centro e Inspección elaborará un informe sobre el cumplimiento de esta normativa en cada centro.
3. El plazo para la modificación de los poyectos lingüísticos de centro concluye el día 1 de abril de 2018 y el plazo para la elaboración del informe de inspección al que se refiere el punto 2 termina el 2 de mayo de 2018.
4. Los cambios regulados en esta orden serán efectivos para el curso 2018-2019"

Evidentemente, sería posible también que se formulara a las familias una pregunta sobre la lengua vehicular o conjunto de lenguas vehiculares que prefieren. Siempre sería una información valiosa; pero sin que esa pregunta implicara una facultad de opción sobre la lengua utilizada en la escuela porque, como digo, el modelo actual no permite esa opción.
Así pues, lo que urge es que se dicte una instrucción desde el Ministerio de Educación en su calidad de responsable del Departamento de Enseñanza de la Generalitat con el fin de que en todas las escuelas e institutos de Cataluña se determinen las materias que se cursarán en castellano en el curso 2018-2019. Es una instrucción que no ha de demorarse mucho, porque es ahora cuando se han de decidir estas cosas. Si en esa instrucción se incorpora también la previsión de pasar a las familias un formulario sobre las lenguas vehiculares preferidas no pasa nada; pero se tratará de eso, de una encuesta, no de un derecho de opción a la lengua vehicular.
Cualquier otra cosa no respondería ni a las obligaciones ni a las facultades del Ministro de Educación: hacer cumplir la ley y las sentencias de los tribunales dentro del modelo educativo vigente en Cataluña.

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