New York Times

miércoles, 18 de septiembre de 2013

De nuevo TV3, ahora en horario infantil

Acabo de ver el vídeo que se puede encontrar en este link. El vídeo también puede localizarse en la página web del  canal Super 3 en este otro link. La parte que interesa está hacia el final del programa (a partir del minuto 6:39)
No doy crédito.
Hace poco escribía sobre unos libros para niños que había encontrado en el FNAC y que tergiversaban la historia de la Guerra de Sucesión y adoctrinaban en el independentismo. Se colocaba la estelada en un lugar central de la particular historia de la Guerra de Sucesión de tal forma que los niños asumiesen que lo "normal" es ser independentista y lucir las esteladas. En aquella entrada sostenía que la libertad de expresión y opinión amparaba tales publicaciones y que, en todo caso, debían ser los padres quienes seleccionaran las lecturas y explicaciones que daban a sus hijos. En una sociedad democrática debe ser posible que cada familia decida con libertad qué creencias practica. También decía que, sin embargo, sería preocupante que materiales como los que había visto en el FNAC fueran utilizados en las escuelas o que se hubiera destinado dinero público a editarlos. La educación pública y -añado- los medios públicos de comunicación deben ser neutrales en aquello sobre lo que existe discusión o debate en la sociedad y limitarse a transmitir los planteamientos sobre los que existe consenso social y que contribuyen a reforzar la identidad compartida por todos; idealmente siempre desde una perspectiva que favorezca el pensamiento crítico y la capacidad de desarrollar ideas propias. En caso de ocuparse de debates abiertos debe hacerse dando la palabra a todas las opiniones y diferenciando claramente estos casos de aquellos otros en los que tal debate o no existe o no resulta significativo. De no hacerlo así se incurre en adoctrinamiento, haciendo pasar por indubitado o incuestionable lo que no lo es.
El vídeo cuyo enlace acabo de colgar está tomado de un programa infantil y claramente dirigido a los niños. En el vídeo se realiza una somera presentación de la Guerra de Sucesión que encaja con el planteamiento ortodoxo de los independentistas: una guerra entre Cataluña y Castilla (y los aliados de unos y otros) que concluye con la pérdida de las libertades de Cataluña y con un "castigo", el Decreto de Nueva Planta. Tras el minidocumental sobre la Guerra de Sucesión (una historia bien real, como se indica al comienzo del mismo) se presentan tres libros dirigidos a los niños y que explican el 1714. En uno de ellos se ve a un grupo de personas con esteladas. El punto que faltaba para vincular esa visión mítica de la Guerra de Sucesión con el independentismo actual.



Las tergiversaciones en las que incurre el minidocumental son las mismas de siempre: se comienza diciendo que "buena parte" de los catalanes optaron por el Archiduque Carlos; pero a continuación ese matiz ("buena parte" y no "todos") se olvida para referirse siempre a "los catalanes", de tal forma que queda oculto el carácter de guerra civil catalana que tuvo la Guerra de Sucesión. Evidentemente, ninguna referencia a que el jefe de la defensa de Barcelona en 1714 era castellano ni al bando final de Rafael Casanova en el que se proclamaba que se luchaba "por la libertad de toda España". Nada tampoco sobre el sangriento sitio de Barcelona de 1705, cuando la ciudad -que permanecía fiel a Felipe V- fue bombardeada desde el castillo de Montjuic por los partidarios del archiduque Carlos y sus aliados. Se identifican las instituciones medievales catalanas con las libertades catalanas y ninguna referencia a que, ¡oh casualidades!, tras el Decreto de Nueva Planta Cataluña conoció una época de desarrollo económico y movilidad social que permitió el ascenso de la burguesía.
Aparte de la tergiversación nos encontramos con el adoctrinamiento; ya que no puede calificarse de forma diferente el que en medio de una explicación de la Guerra de Sucesión se introduzcan imágenes de esteladas. En fin, un prodigio de manipulación, dirigido a los niños ¡y en una televisión pública que pagamos todos los catalanes!
Hace unas semanas, cuando escribía la entrada en este blog sobre niños y esteladas no me podía imaginar que el nivel de adoctrinamiento de aquellos libros (presuntamente editados con fondos privados; pero ya no puedo estar seguro) llegara a los medios públicos. Lo que he visto hoy me parece todavía más grave que la partidista transmisión de la Vía Catalana el pasado 11 de septiembre y a la que ya me referí aquí. ¿Dónde están los partidos políticos que no denuncian esto? ¿Dónde la sociedad civil que no se queja de que se esté convirtiendo el discurso público en un gigantesco ejercicio de propaganda (a lo señalado sobre TV3 aún podría añadirse la permanente falsedad en la presentación de las decisiones judiciales sobre el bilingüismo en las escuelas, la escandalosa campaña institucional para las elecciones autonómicas del año pasado y tantos otros ejemplos que se le podrán ir ocurriendo a todos los que vivimos en Cataluña) que ya no respeta ni siquiera a los niños?
Por este camino vamos mal, muy mal.

No hay comentarios: