New York Times

miércoles, 21 de enero de 2009

Yes, we can

Ayer, cuando leía el discurso inaugural de Barack Obama, echaba de menos una frase que pasara a la historia, equivalente a la famosa "No te preguntes qué puede hacer tu país por tí, pregúntate qué puedes hacer tú por tu país" de Kennedy. No la hallé. Luego pensé que esa fase ya existe, es el "Yes, we can" que se ha convertido en lema y enseña de la Obamanía.
A mí me da un poco de miedo, si voy a ser sincero. Esta devoción, esta entrega por una persona me produce una cierta desazón, a veces semeja una cierta reminiscencia de nuestras características más ancestrales y tribales. El casi mesianismo que genera Obama me hace preguntarme constantemente si no estaremos ante los comienzos de una religión, más que de un movimiento político.
Seguramente es bueno cultivar estos temores pues la democracia y la libertad son frutos delicados que puede estropear cualquier helada intempestiva o un sólo día caluroso de verano; pero tampoco conviene obsesionarse con ellos. Lo importante de Obama debería ser el mensaje, y en este sentido sus palabras están llenas de contenido positivo. Parece que tiene una idea, un planteamiento, y que ese planteamiento es mejor que el que nos estuvo rigiendo en los últimos ocho años; así que bienvenido sea. Si, además, sabe articular un discurso, domina la retórica y transmite la suficiente credibilidad como para hacernos confirar en él, estupendo. El tiempo nos dirá dónde le coloca la historia.
Obama es un político excepcional, no cabe duda; pero con esto sólo no bastaría para generar la expectación que ha creado. Yo creo que -como ha sucedido con todos los grandes nombres de la Historia hasta ahora- estaba en el sitio correcto en el momento adecuado. El Mundo cruzó una frontera invisible hace unos años; algún caprichoso escolar de dentro de unos siglos fijará quizá como inició de una nueva era el año 1989 (caída del Muro de Berlín), 1991 (disolución de la Unión Soviética) o 2001 (11-S). Yo propondría 1993 (conclusión de la Ronda de Uruguay y creación de la OMC); pero no creo que prospere. Sea como sea, el caso es que el contexto en el que vivimos ha cambiado, el Mundo es diferentes, los referentes culturales, políticos, sociales, internacionales han variado... y todavía no nos hemos adaptado a ello. En estas circunstancias, cualquiera que aparente ofrecer una cierta seguridad, aunque sea al coste de exigir sacrificio y responsabilidad será bien recibido ¿cuánto aguantará sobre la ola?

martes, 20 de enero de 2009

Reflejos

Forma la lluvia efímeros espejos
en la tierra mojada del camino
que recorren los pies del peregrino.
Surgen del suelo robles, pinos, tejos;
de montañas y soles los reflejos.
"Corta es nuestra existencia, triste el sino
de la vida que mata el asesino
que supera a los árboles añejos.
¡Quién pudiera el crepúsculo admirar
y de la noche ver, rojo, el confín!"
Comienza el sol los charcos a secar,
vence de los reflejos el motín;
vuelve el camino a frío y seco estar
y la montaña ve de su eco el fin.

Inspirado por "When I Have Fears", de John Keats