Castelldefels

jueves, 21 de abril de 2011

Sobre opciones de audio

Estaba ayer viendo la final de Copa por TV3 y escucho a los locutores informar que en una de las opciones de audio se puede seguir el partido en aranés. El aranés es una variedad del idioma occitano hablada en el Valle de Arán (norte de Lérida, Cataluña). Desde hace un año aproximadamente es lengua cooficial en Cataluña, y de utilización preferente en el Valle de Arán. El número de personas que lo tienen como lengua materna es de 2765 (datos tomados del artículo sobre el aranés en la wikipedia).
Me llamó la atención la posibilidad de escuchar el aranés e inmediatamente empecé a buscar en los canales de audio hasta dar con la emisión en dicho idioma. Estuve escuchando un ratito esa lengua, desconocida para mi, pero comprensible (bueno, se trataba de la transmisión de un partido de fútbol, quizás me planteara más dificultades un discurso más complejo) e, ingenuo de mi, me puse a buscar entre los otros tres o cuatro canales de audio el canal en castellano ¡no había! De los cuatro o cinco canales disponibles todos estaban en catalán excepto el que acababa de escuchar en aranés.
¿Por qué no se daba el partido en TV3 en castellano en alguno de sus canales? Sin duda se me dirá: "Si lo querías seguir en castellano podías sintonizar la 1, que también daba el partido". Pero ese no es argumento. Si vas con el Barça prefieres una transmisión en la que notas como el locutor suda cuando se acerca el Madrid a la portería que ayer defendía Pinto y, por el contrario, se alegra cuando el Barça marca un gol; prefieres seguir una transmisión apasionada a una transmisión neutra (que supongo que es la que se pretendía en la 1, no lo sé porque seguí el partido por TV3). ¿Por qué los millones de catalanes que tienen por lengua materna el castellano (lengua también oficial, de momento, en Cataluña) no pueden ver en la televisión de todos los catalanes el partido en su idioma si existen recursos técnicos para ello?
Quizá alguien piense que esto no deja de ser un tema menor; y ciertamente lo es porque no creo que ningún castellanoparlante tuviera ayer disgusto alguno por no poder ver el partido de "su" Barça en castellano. Ahora bien, si es menor el tema no lo es la respuesta a la pregunta que hacía en el párrafo anterior. La respuesta a esa pregunta sí que es importante y tiene consecuencias que van mucho más allá de la transmisión de un partido de fútbol. La respuesta, la tremenda respuesta es que quien tiene que decidir sobre estas cosas piensa que el auténtico seguidor del Barça ha de sufrir o alegrarse con él en catalán o en aranés, no en castellano; piensa que solamente se puede ser catalán en catalán o en aranés, no en castellano; piensa y actúa como si el idioma castellano fuera un cuerpo extraño en Cataluña. Y esto no es un tema menor.

8 comentarios:

jpolinya dijo...

Como de costumbre, querido Rafa, metes el dedo en la llaga. Te podría argumentar que emisoras de TV en castellano, incluso en Catalunya, las hay a porrillo, muchas más que en catalán, cosa posiblemente lógica, pero que se da de leches con la presencia del idioma catalán en la calle. Te podría argumentar que la SER, o la COPE, o cualesquiera de las emisoras de radio importantes, por muy comerciales que sean, quizá podrían tener sus secciones y sus desconexiones, pero claro, todavía no hay una demanda suficiente. Lo que sí es cierto es que dar un audio en aranés es una muestra de lo que, en principio, está obligada una TV o una radio pública, cubrir aquello que la empresa comercial no hará nunca. ¿Cubrir el castellano es necesario? Creo que no, aunque, seguramente ganarían en democracia.

Salut

Rafael dijo...

Gracias por pasarte, amigo Julio. No te discutiré lo de la SER ni lo de la COPE; pero en este caso el tema es TV3; y no discuto que TV3 haga promoción del catalán ¡faltaría más! ni tampoco del aranés; me parece perfecto que si se puede añadir un canal de audio en aranés se haga. Lo que me me parece que no tiene ningún sentido es que habiendo cuatro o cinco canales de audio posibles se dedique uno al aranés (2800 catalanes lo tienen como lengua materna) y no se dedique uno al castellano (unos 3.000.000 de catalanes lo tienen como lengua materna). Si solamente hubiera dos canales de audio podría entender que se dedicara uno al catalán y otro al aranés; pero habiendo cuatro o cinco canales de audio se dedique uno al aranés, tres o cuatro al catalán y ninguno al castellano roza lo ofensivo; porque estamos hablando de una televisión pública, pagada con el dinero de todos, de los 2800 hablantes de aranés, de los tres millones de catalanes que tienen como lengua materna el catalán y los tres millones de catalanes que tienen como lengua materna el castellano.
Creo, sinceramente, que se les ha ido la mano. Abrazos

jpolinya dijo...

Con todas mis muchas contradicciones me considero un liberal de centro izquierda, y mi concepto de los organismos públicos es que deben cubrir aquello que no cubre (o lo hace mal) la iniciativa privada. Es en ese sentido, y no en otro, cuando digo que la televisión pública y en menor medida la radio pública (afortunadamente ya hay algunas emisoras comerciales que radian en catalán), deben ser en catalán, y por supuesto tener sus desconexiones y/o canales en aranés.

Si vivieras en València con un canal 9 teóricamente público, con la inmensa mayoría de la programación en castellano y perfectamente encuadrable en lo que llamamos telebasura, (ocupando por tanto un espacio perfecta y abusivamente cubierto) quizá entenderías mejor mi insistencia en este punto.

Pero volvamos a lo público. En mi comarca, la asistencia de la Seguridad Social la está realizando un hospital privado: Hospital de la Ribera. Sabes que en València y en Madrid somos pioneros en esta privatización de la Sanidad Pública. El sábado pasado operaron a mi cuñada de grietas en el ano. Una operación sencilla de ambulatorio. A la salida de quirófano, al solicitar fecha de revisión, le dijeron que le habían dado directamente el alta. Estoy convencido de que esa barbaridad no hubiera ocurrido en un hospital público. O quizá sí. Todo degenera. Lo cierto es que cualquier problema postoperatorio, que espero no se produzca, implicaría la solicitud de fecha con plazos indefinidos y sensiblemente lejanos, la entrada por Urgencias, o la petición de hora a los mismos médicos pero por privado.

De todas formas, insisto, el reservar un canal de audio para el español sería una muestra de democracia y respecto a los contribuyentes, como también lo sería si el Instituto Cervantes dedicara un espacio y esfuerzo proporcionales a la población en la difusión del catalán.

Un abrazo

Rafael dijo...

Coincidimos, creo. Como tú estoy preocupado por la degeneración de lo público en general y de la sanidad en particular (la penúltima entrada de este blog va de ese tema); y el caso que cuentas es espeluznante. Por esa vía vamos mal, muy mal; y por desgracia no será solamente en Madrid y València. Aquí en Catalunya también tenemos casos sangrantes que, me temo, irán a peor.
Coincido también en que es lógico que las televisiones como TV3 den prioridad a la lengua que se encuentra en peor situación, que en este caso es el catalán; pero este favorecer no puede pasar por tratar a la lengua materna de la mitad de los catalanes (que también es oficial en Catalunya) como si se tratara de una anormalidad que debe ser oficialmente obviada (y me parece que en esto último también coincidimos).
Y finalmente también coincido en lo del Instituto Cervantes. Creo que es una tarea pendiente que las instituciones del conjunto del Estado asuman como propias todas las lenguas españolas. Ahí hay mucho por hacer, mucho. Abrazos.
Y cre

emilio dijo...

Todo eso te pasa, Rafa, por seguir el partido :)
Aunque me voy a salir un poco de lo que es tu entrada, te diré que toda esa "bola" que los medios están creando en torno a un partido, me produce rechazo:
salgo a la calle, y oigo una conversación al azar sobre esto. Tomo un taxi, entro en un bar, paso por un escaparate, abro el periódico, intento seguir un telediario...me parece demasiado. Me gusta un buen partido de futbol, pero no quiero propagar esa bola!

Rafael dijo...

Es cierto lo que dices Emilio, con la que está cayendo talmente parece una maniobra de distracción. Hace poco me enteraba por casualidad casi de lo de la revolución islandesa, de la que los medios de comunicación no cuentan casi nada por hablar de otros temas, como es en este caso el partido de marras. Un abrazo

Alex Mayer dijo...

Como casi siempre, creo Rafa que no te falta razón. Sin embargo, estamos en lo de siempre: ofrecía TVE, la cadena de televisión pública de todos los españoles, su emisión el la lengua de todos los españoles? Había posibilidad de ver el partido en vasco, gallego o catalán? O incluso aranés? Me parece a mi que no.
Esto no es argumento para que TV3 no hiciera lo correcto, pero sí es relevante. Además, si tanto TVE como TV3 son cadenas públicas, no es ciertemente un gasto inútil que ambas ofrezcan el partido en castellano y catalán, pudiendo ofrecer TVE en castellano y TV3 en catalán?
Otro tema, el cual tengo que tratar con cuidado para no escandalizarte, es el tema del catalanismo y el barça, los cuales han estado siempre muy relacionados. Y el catalanismo, nos guste o no, no acepta que se pueda ser catalanista en castellano (cosa que me parece fatal, y que creo que debemos cambiar aquellos catalanistas castellanoparlantes, y conozco a muchísimos). En realidad, aquellos catalanistas de verdad, les importa bien poco en qué idioma se defienda a Cataluña, así que creo que esto de relacionar buen catalanista con el catalán es algo propio solo de aquellos que se abanderan en el catalanismo para defender sus intereses (esa especie llamada políticos).
Y como bien han dicho otras personas ya entre los comentarios, la televisión pública está para defender aquello que no defiende la privada, y no hay ni mucho menos peligro de extinción del castellano, y si cierto peligro al desuso del catalán. Además, no sé si el estado español, que es estado de todos los españoles, invierte lo mismo en instituciones que defienden el castellano (RAE, por ejemplo) que las que estudian o normativizan el resto de lenguas de españa, que parece que son menos españolas que el castellano. Y repito que si el estado español lo hace mal (que creo que no hay ninguna duda de que lo hace) no es justificación de que también lo haga la Generalitat, pero ahora viene la pregunta más difícil de responder: quién empieza con la discriminación, el estado español hacia aquellos españoles cuya lengua materna no es el castellano, o la generalitat hacia aquellos catalanes cuya lengua materna no es el catalán? Qué fue primero, el huevo o la gallina? Y en este marco, en el cual desde el resto de España se da pie al odio hacia lo catalán, y en el cual en Cataluña se da pie al odio hacia lo castellano, es lógico que crezcan las ganas de secesión. Yo tengo claro quién lo hace peor, si el estado o la generalitat, y pienso que si finalmente Cataluña acaba siendo un estado más de la UE será por culpa del estado español. Ahora bien, eso ya es interpretable.
Me ha gustado la entrada, da para pensar. Un abrazo Rafa.

Rafael dijo...

Hola Àlex. Ya le decía a Julio que estoy plenamente de acuerdo con que las lenguas españolas no tienen un reconocimiento suficiente a nivel estatal. Y no solamente eso; en general el Estado se ha construido sin integrar de forma adecuada la perspectiva catalana (y no solamente la catalana); y eso es un problema sobre el que, creo, tengo también algo escrito en este blog.
Lo que pasa es que, como tú mismo dices, esto no es argumento en relación al tema que trato. Que el Estado español no lo haga bien no justifica que el Gobierno catalán lo haga mal. No se trata de saber quién empezó primero; porque si entramos en esa dinámica no tendríamos más remedio que concluir, por ejemplo, que la política lingüística es, efectivamente, una política contra el castellano justificada por la política contra el catalán que se desarrolla a nivel estatal. Y entrar en este discurso no nos lleva a ningún sitio. Si se hacen las cosas mal en Madrid se denuncia, y si se hacen mal en Barcelona se denuncia también. Abrazos.