Ley y política en Cataluña

lunes, 16 de diciembre de 2013

La Generalitat y la verdad histórica

Mucho se ha hablado recientemente de la pretendida parcialidad con la que las instituciones públicas catalanas presentan la Historia de este pueblo y, en particular, la Guerra de Sucesión. Yo mismo me quejé aquí de un programa de TV3 dirigido a niños en el que se explicaba este conflicto de una forma que, creo, no se ajustaba a lo que se sabe sobre el origen, desarrollo y consecuencias de aquella guerra. El reciente simposio "España contra Catalunya" ha sido fuente de no pocas controversias; y el debate sobre el posible adoctrinamiento en las aulas no cesa.
La crítica fundamental que se formula al planteamiento que hacen nuestras autoridades, y que muy bien se resume los actos del Tricentenario (1714-2014), es el de que la Guerra de Sucesión fue una auténtica Guerra de Secesión en la que Cataluña se enfrentó a Castilla. La derrota de Cataluña supuso su ocupación militar, la destrucción de sus libertades y la persecución de su idioma, el catalán. Desde 1714 los catalanes habrían intentado en diversas ocasiones sacudirse el yugo español (la última vez en la Guerra Civil de 1936 a 1939, que también es presentada como una guerra de España contra Cataluña) sin éxito. Todo este discurso facilitaría que se percibiera la consulta que se quiere celebrar en el año 2014 como un acontecimiento de consecuencias seculares que podría suponer la definitiva liberación de Catalunya.
Evidentemente, esta explicación es una pura tergiversación (véase, por ejemplo, el ilustrador artículo de Óscar Uceda publicado en "Puerta de Brandemburgo") que oculta que la Guerra de Sucesión fue una guerra civil entre catalanes y que en el Principado había tanto partidarios de Felipe IV, el Borbón; como del Archiduque Carlos; en ningún caso una guerra de Cataluña contra Castilla (y menos contra España); y como tal tergiversación ha de ser criticada. Ahora bien, no dejan de existir elementos que permiten aventurar que no todo el mundo en el Gobierno de la Generalitat sostiene estas burdas falsificaciones. Hoy lo he comprobado al tener conocimiento de la felicitación de Navidad institucional del Conseller de Interior, el Sr. Espadaler. A continuación la reproduzco tachando el nombre del destinatario que me la ha hecho llegar:



Es un dibujo de las fortificaciones de Barcelona vistas desde el mar. Está realizado por David Mortier en Londres hacia el año 1705; pero ¿qué tiene que ver este dibujo -elegido por el Conseller de Interior para felicitar las fiestas- y el debate sobre la pertinaz tergiversación histórica al que me refería hace un momento?
Si buscamos en google datos sobre este dibujo encontraremos una pista. En este enlace se indica que el dibujo representa las fortificaciones y la batalla librada por los ingleses en Barcelona, señalando los  puntos más importantes de la batalla. Aquí dejo el dibujo integro (en el que se añade también un plano de Badajoz) que puede también consultarse en ese enlace:


¿Y a qué batalla se refiere David Mortier, que es representada en este dibujo? Todos conocen el sitio de 1714, hasta los chavales del instituto (o especialmente los chavales de instituto); pero pocos saben algo del otro sitio de Barcelona durante la Guerra de Sucesión, el de 1705, quizás porque este sitio, que es al que se refiere el dibujo de Mortier elegido por Espadaler, no encaja en la mitología del independentismo.
Tal como explicaba hace unos meses, en el año 1705 Barcelona permanecía fiel a Felipe IV. Tras la muerte del anterior rey, Carlos II, Felipe de Borbón había recibido en Barcelona la fidelidad de las instituciones catalanas y jurado los fueros del Principado. En 1704, cuando la Guerra de Sucesión había estallado en toda Europa, un grupo de notables catalanes -pero ajenos a las instituciones catalanas-, pactaron con los ingleses iniciar una revuelta en el Principado en apoyo del candidato austriaco a la Corona española. Esa revuelta se extendió por Cataluña, pero Barcelona siguió siendo fiel al rey Borbón. En 1704 ya sufrió la ciudad el ataque de una flota inglesa que no logró tomarla y en 1705 un nuevo ataque de los austriacos, ingleses y holandeses consiguió poner sitio a la ciudad y tras bombardearla desde el mar y desde la montaña de Montjuic, conseguir su rendición. Esto es, Barcelona cayó del lado del partido del Archiduque Carlos por la fuerza de las armas y tras un sitio en el que la artillería de los sitiadores no dudó en abrir fuego contra la población civil. No es extraño que este episodio no sea especialmente recordado en las historias oficiales de la Guerra de Sucesión, pues fácilmente haría dudar de esa visión de la Guerra como un enfrentamiento entre Cataluña y España ¿Barcelona botiflera? ¿Barcelona teniendo que ser tomada por un ejército de ingleses y holandeses y debiendo ser bombardeada para conseguir su adscripción al bando del Archiduque? Eso parecería más propio de una guerra civil (lo que realmente fue la Guerra de Sucesión) y no de una guerra entre naciones como quiere presentar la propaganda oficial. 
Es por tanto gratificante que el Conseller de Interior utilice la felicitación institucional de Navidad para recordarnos que el 1714 no es una efemérides que admita una sola interpretación. Es cierto que la forma elegida por el Conseller es tan sutil que fácilmente podría pasar desapercibida su intención. Por eso creo que es necesario que se escriba mucho y, a ser posible, por personas de mucho más prestigio y proyección que yo a fin de que todos puedan apreciar el talento de nuestro gobernante para con un leve guiño hacernos partícipes de que no comulga de forma absoluta con el planteamiento monolítico en la presentación de la Historia al que nos ha acostumbrado la propaganda oficial en los últimos años.
También podría ser que esta intención del Conseller Espadaler no existiera, y que simplemente optara por este dibujo de David Mortier porque le pareció bonito y sin reparar en las implicaciones de lo que en él se relata. Pudiera ser, incluso, que él mismo desconociera esto que aquí se cuenta sobre el sitio de 1705. Personas cultas me he tropezado que ni idea tenían de tal sitio. Quizás la única idea sobre la guerra de Sucesión que tiene quien eligió el dibujo es el relato que de ella se hace en Victus y, claro, como en esta novela el sitio de Barcelona por parte de los partidarios del archiduque Carlos es cuidadosamente ocultado, ninguna idea tenía el responsable de la felicitación de lo que implicaba su elección.
Cualquier cosa puede ser en esta Cataluña de fantasía e ilusión en la que nos toca vivir.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Su artículo manipula la historia. Entre otros temas de fondo que se manipulan, ahora resulta que el catalán no no fue ni ha sido perseguido... que quiere que le diga .
Mire es triste pero para que lo entiendoa ni yo ni mis hijos ni mis hijos de mis hijos pueden ser presidentes de ESPAÑA nada más ni nada menos por ser catalanes, que triste es ser de un país donde no puedes llegar a ser su presidente, hasta EEUU ha cambiado su ADN nombrado un presidente negro, ah!!!! En ESPAÑA en su ESPAÑA es imposible que un catalán sea presidente, que triste ADN tienen los españoles verdad? Lo ha entendido?

Rafael Arenas García dijo...

Apreciado Anónimo, me gustaría que indicara en qué punto de mi artículo se manipula la historia, lo he repasado y no veo tal cosa. Cuando hablo de la persecución del catalán me limito a reproducir el discurso oficial y cuando critico esa versión no entro en el tema de la persecución del catalán, sino que me centro en el planteamiento de la Guerra de Sucesión como una guerra de Castilla contra Cataluña.
Sobre lo de que un catalán no puede ser presidente de España, pues, bueno, presidentes de España ha habido catalanes, Pi i Maragall, por ejemplo; o Juan Prim. Desde luego no creo que resulte imposible que tal cosa pase y no hace mucho un catalán, Josep Borrell, fue elegido en primarias por el PSOE para presentarse como candidato a la presidencia del país, y Carmen Chacón, también catalana, estuvo cerca de conseguir esa nominación hace menos todavía. Desde la Transición hemos tenido dos presidentes del Gobierno nacidos en Madrid, uno en Andalucía, uno en Castilla, otro en León y otro en Galicia. No hemos tenido presidentes ni murcianos ni valencianos ni asturianos ni cántabros ni vascos ni riojanos ni navarros ni aragoneses ni catalanes ni baleares ni canarios ni extremeños ni gallegos; pero sin duda todo se andará, desde luego no hay ninguna imposibilidad para ello.

Pere Julià dijo...

igearju calamitiesBarcelona ha sufrido varios asedios durante aquella epoca: en 1697 por los franceses, en 1704 y 1705 por los aliados, en 1706 por los Borbones y en 1713-1714 el terrible asedio a Barcelona. Te equivocas cuando dices que fue una guerra de secesion. Fue una guerra que disputaron los Borbones y los austriacistas a la corona de la Monarquia Hispanica, porque en aquel entonces no existia España. La Monarquia Hispanica era un conjunto de reinos y principados bajo el dominio de un mismo rey. Por ejemplo un ciudadano de Barcelona o de Toledo o de Napoles la unica relacion que tenian era que tenian el mismo rey (y ejercito porque el ejercito era del rey). Catalunya si queria comercializar con America tenia que pasar por Cadiz y pagar los derechos aduaneros, es por ello que en las Constituciones de Catalunya de 1701-1702 firmadas por Felipe IV de Aragon y V de Castilla nos autorizaba comerciar con America 2 barcos libres de impuestos. Todo lo que venia de America era para el reino de Castilla. La guerra de sucesion es considerada como la primrera guerra mundial al ser una guerra que se libro por las principales naciones del momento. Catalunya en un primer momento apoyo a Felipe d'Anjou pero posteriormente se decanto por Carlos de Austria, porque le garantizaba su respeto a las instituciones, leyes, Constituciones y sus estructuras de estado.