Un libro

lunes, 1 de diciembre de 2014

Relatividad



Solemne, la gota permaneció suspendida en la comisura del tubo metálico.
No pudo evitar fijarse en ella. Contempló como casi imperceptiblemente se deslizaba, quedaba milagrosamente enganchada al grifo por una conexión cada vez más fina hasta desprenderse y caer al lavabo sobre los restos de la espuma de afeitar.
Otra gota se formó, pero no lo suficientemente rápido como para que resultara preocupante. No había ninguna avería, nada que reparar. La mañana artificial comenzaba sin sobresaltos. Bastó pensar en ello para que el espejo se convirtiera en la imagen de un bosque con el rosado del amanecer sobre las colinas lejanas. Le satisfizo, pero casi sin querer sus ojos volvieron a la nueva gota que se había formado y ya estaba a punto de caer tal como había hecho su compañera hacía un momento. En esta ocasión prestó atención al minúsculo sonido que devolvía el aluminio al recibir el agua e imaginó el que había ocasionado la primera gota. Entre una y otra había transcurrido una generación entera. Hombres y mujeres habían nacido, crecido, aprendido todo lo posible, amado y peleado, ganado premios y disfrutado de hijos y nietos entre aquellos dos minúsculos sonidos en su lavabo. Entre ambas gotas habían caído gobiernos y se habían desarrollado guerras. Habían sucedido tantas cosas en aquellos pocos segundos que a él le llevaría años repasarlo una vez que regresara. Él mismo había cumplido cincuenta o sesenta años en aquellos pocos segundos. Paradojas que cada vez le interesaban menos. La forma en que contaban los que se habían quedado atrás le empezaba a parecer tan extraña como la sociedad de las hormigas. Echó una rápida mirada al reloj. Su soliloquio había durado exactamente ocho segundos, y eso era lo que contaba, lo que era real para él aquí y ahora.


3 comentarios:

TE ATRAPARE dijo...

¿Es una parte de dialogo de la película o es cosecha propia ? Me ha gustado este texto

Rafael Arenas García dijo...

Cosecha propia

TE ATRAPARE dijo...

Muy bueno ya te digo, bueno lo que también me ha hecho mucha gracia, es la sinergia que hemos tenido, pues al mismo tiempo que tu publicabas este relato de ciencia ficción, yo escribía en mi blog, uno de ciencia ficción también. Además abriendo con una foto muy parecida , la temática no tanto, lo mío es mas prosaico, ábrelo y veras, es una divertida coincidencia.