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domingo, 3 de agosto de 2008

Hungría

Hasta hace tres años tenía al gran premio de Hungría por el más aburrido del calendario. El circuito es estrecho, los adelantamientos son difíciles y hay ocasiones en las que la carrera se convierte en una caravana de domingueros. En el año 2006 la lluvia hizo que la carrera de Hungría fuera una de esas que pasan a la historia. Schumacher y Alonso habían sido sancionados y salían retrasados. Ambos competían aquel año por el título y se presumía un duelo interesante en la mitad del pelotón. Llovió y todo cambió. Alonso bordó las primeras vueltas con un recital de adelantamientos enmudecedor. Iba lanzado a la victoria cuando una tuerca mal ajustada en una rueda puso punto final a su hazaña. Button aprovechó la ocasión y ganó su primera y, hasta ahora, única carrera en la Fórmula 1. Pedro Martínez de la Rosa hizo segundo, incluyendo su actuación un adelantamiento inapelable a su jefe de filas, entonces Kimi Raikkonen.
Y en el 2007 qué vamos a decir. La carrera fue aburrida, como siempre; pero la calificación ¡vaya espectáculo que dio! La paradita de Alonso en boxes, el cabreo de Hamilton, la reclamación a los comisarios, la sanción a Alonso. En fin, lo que se sabe y lo que todavía no se sabe de aquel sábado, 4 de agosto de 2007.
Y este año ha salido una carrera divertida, y sin falta de agua. La salida, sorprendente, con Massa pasando limpiamente a Hamilton. La tensión durante toda la carrera por el tema de las estrategias, el pinchazo, reventón o lo que fuera de Hamilton y, finalmente, la sorpresa de la rotura de motor de Massa a tres vueltas del final y cuando rodaba en cabeza, en solitario y sin mayores problemas. Destacables también la segunda plaza de Timo Glock y la pelea entre Alonso y Raikkonen por lo que al final sería el tercer puesto de la carrera.
Tras esta carrera queda claro que la pelea por el Mundial será cosa de dos equipos que se encuentran bastante igualados. BMW, el tercero en discordia a principio de temporada parece haber abandonado definitivamente, siendo ahora ya un equipo más del pelotón perseguidor. Supongo que se estarán centrando en el coche del año que viene, pero desilusiona ver cómo un equipo que podría haber estado ahí incordiando ha decidido seguir con lo puesto hasta final de temporada, en un declive que no le hará peligrar, seguramente, la tercera plaza del mundial de constructores; pero que limita la emoción en la lucha por el título de pilotos.
Ferrari y McLaren, los dos candidatos al título están bastante igualados. El sábado los ingleses parecían imparables; sin embargo bastó que la temperatura subiera algo el domingo para que los Ferrari recuperaran competitividad. Massa parecía tener controlado a Hamilton y, sin necesidad del pinchazo de éste, hubiera dominado la carrera sin problemas de no ser por el desfallecimiento del motor. Raikkonen, por su parte, hizo un fin de semana de los suyos. El sábado, lamentable en la calificación. El domingo tampoco muy brillante en la salida. Iba por la parte sucia y, por tanto, tendría dificultades en cualquier caso; pero no se le vio agresivo ni decidido en la primera fase de la carrera, con Alonso delante, muy cerca, pero sin intentar adelantarle. Alonso y Kimi realizan su primera parada en la misma vuelta, saliendo de nuevo Alonso por delante. A partir de ahí creo que Kimi se relajó. Debió de pensar que resultaría imposible adelantar y decidió esperar al segundo repostaje. Imagino que de ahí su salida de pista casi al final del segundo stint. Debía de estar viendo el paisaje, porque mantener el ritmo de Alonso con su Ferrari no debía ser problema excesivo. Entra Alonso y Kimi sabe que dispone de una o dos vueltas para correr... y vaya como corre. Pasa a Alonso sin problemas.
Qué piloto tan extraño Kimi. Me lo imagino dando vueltas tranquilamente detrás de Alonso, casi dormido, para, luego, en un segundo, cambiar de golpe el ritmo de su conducción para aprovechar la parada en boxes del de Renault, pasarle y comenzar a enlazar vueltas rápidas en persecución de Timo Glock. Un piloto impagable.
¿Y Renault? Pues que no va tan mal, la cuarta vuelta rápida en carrera fue del Renault... ¡de Nelson Piquet!, tan solo 44 milésimas más lento que Hamilton, y más rápido que Kovalainen, Alonso y Kubica. Hace varios grandes premios que veo que Alonso tiene coche, no un coche dominador, pero sí un coche que puede estar ahí incordiando. Suecede, sin embargo, que el asturiano no tiene suerte y no acierta tampoco con la forma de abordar las carreras desde una posición que para él es novedosa (ni es el último de la parrilla, como le sucedía con Minardi) ni está en un equipo que aspira regularmente a estar en los podios (Renault 2003 y 2004) ni en un equipo dominador (Renault en 2005 y 2006, McLaren en 2007). Me extraña el trabajo que está dedicando Renault a la progresión de este coche. Si están sacrificando el desarrollo del coche del año que viene por luchar por el cuarto puesto de constructores este año es que tienen pocas esperanzas en el coche del año que viene... o no, ¡vaya usted a saber!

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