Castelldefels

sábado, 7 de marzo de 2009

El Dios desconocido

Estoy jugando con un libro que encontré por azar este viernes. Es la Historia de los Heterodoxos Españoles, de Menéndez Pelayo. Había leído fragmentos en Internet; pero nunca lo había tenido en mi mano. Buscando otra cosa (un libro de fitness, hay que ver) lo vi y no pude resistir la tentación de comprarlo.
Apenas lo empiezo a hojear y caigo en la siguiente frase (p. 62 del volumen I): "Celtas y celtíberos adoraban al Dios desconocido (Dios anónimo le llama Estrabón), como si dijéramos, al alma del mundo".
¡Qué hermosura de frase! Es cierto que, al menos para mi gusto, va perdiendo, puesto que comienza con una idea chispeante, sugerente, iluminadora; "el Dios desconocido"; para de ahí pasar a la sequedad del calificativo de Estrabón y acabar con cierto aire a tópico; pero, aún así, qué fuerza y cuánto sugiere. De hecho -ya se ve- no he resistido la tentación de redactar una entrada sólo para hacerme constar el descubrimiento de una idea sobre la que, intuyo, volveré.
"El Dios desconocido", qué maravilla, con qué sencillez se explica no solamente el origen de la religión, sino también la forma en que esa divinidad nos persigue, nos embarga, nos fortalece y nos llena de dudas; a todos, a la Humanidad y también a cada uno de nosotros. "El Dios desconocido", o quizás, a veces, el Dios escondido. Adorar al Dios que no se conoce, que no se manifiesta. Y, sin embargo, ahora, cuántos y con cuánta rotundidad hablan en su nombre... Cuánto tendríamos que aprender de quienes vivieron antes que nosotros.
En otro libro que me encantó, las Redes Humanas, de J.R. McNeil y W.H. McNeill, se lee lo siguiente (p. 17):
"El animismo, que es el nombre moderno de esta idea, era y es todavía la cosmovisión más emocionalmente accesible que ha creado la humanidad. Dado que lo comparten los cazadores-recolectores que áun existen en toda la tierra, podemos suponer que probablemente formaba parte del bagaje cultural que los seres humanos llevaban consigo durante su expansión mundial. Los sistemas religiosos y filosóficos que furgieron más adelante nunca lo desplazaron del todo, y tampoco lo han hecho las ideas científicas modernas. Ninguna visión del mundo ha durado tanto ni explicado tantas cosas a tantas personas de forma tan convincente. Por ello merece nuestro respeto."
Historia de los heterodoxos españoles y Las redes humanas. Dos libros tan diferentes en todo y, sin embargo, algo de lo que cuentan está profundamente emparentado; precisamente algo que no vemos y que, sin embargo, quizás forma parte del sustrato más profundo de todos nosotros y del mundo en el que vivimos.

2 comentarios:

estudiante del mundo dijo...

" Dios es la mentira mas grande que ha creado el hombre" ! afirma Nitshce. y no es realmente asi? o sea, el hombre se encuentra pequeno y sin respuestas , primero ante el gran mundo y luego ante el gran hombre. de forma que se han ido creando poderes supercompetentes que lo controlan todo y dan respuestas a todo, y claro, al final en algunas partes del mundo se ha creado a un unico dios. es que es mucho mas facil vivir con todas las respuestas y parece que se ha hecho un monopolio sobre el un unico Dios (desconocido o "conocido") mientras Dios ya no tiene el monopolio sobre las respuestas!

Rafael dijo...

Lo que dices es racional. De todas formas, me gusta el misterio, creo que hay algo inexplicable; por eso la idea del Dios desconocido me gusta; aúna misterio y transcendencia, a la vez que marca los peligros que se derivan de los dioses humanos, aquellos que se instrumentalizan para hacer daño, y de los que, por desgracia, tenemos tanta experiencia.
Saludos, gracias por pasarte, estudiante del mundo.