Ley y política en Cataluña

lunes, 15 de noviembre de 2010

La obra del tripartito

Hace casi un año escribía que el gran vencedor del Tripartito había sido Esquerra. ERC había conseguido que tanto CiU como el PSC se escoraran hacia la independencia, defendiendo CiU posiciones que hace unos años eran las de ERC, y adoptando el PSC el discurso anterior de CiU. Este domingo Josep Ramoneda, en El País, desarrollaba una idea bastante similar.
Aprovecho la ocasión para volver sobre este tema porque creo que sería bueno que el debate larvado, implícito, poco claro, ambiguo, sobre la posible independencia de Catalunya se colocara en el centro del escenario político. No puede ser que esé ajeno al debate electoral un proceso que supondría la mayor transformación en el sur de Europa desde la unificación italiana a mediados del siglo XIX. A veces tengo la impresión de que los independentistas juegan a que la secesión se produzca sin que nadie se entere. A mi esto me parece una ingenuidad y una irresponsabilidad.

6 comentarios:

Eduardo Rojo dijo...

Hola Rafa, creo que ERC no ha ocultado nunca su planteamiento independentista, y no me parece desde luego que una parte muy importante del PSC estuviera en esa línea cuando se formó el actual gobierno tripartito, aún cuando los resultados electorales llevan después a pactos más o menos voluntarios.

Coincido contigo en la importancia de debatir estas cuestiones, pero fíjate también en el cambio radical de planteamiento electoral del PSC y de su secretario general con respecto a futuras alianzas.

Ah¡, y puestos a reflexionar, como hacemos en nuestros seminarios de la UAB, párate a pensar qué impacto pueden tener sentencias como la del TC sobre el EAC respecto al crecimiento del sentimiento independentista en Cataluña.

Un abrazo.
Eduardo Rojo.

Rafael dijo...

Hola Eduardo, efectivamente, ERC es clara en sus planteamientos; es por ello que el tono de la entrada a la que hago referencia al comienzo de ésta es claramente laudatorio para Esquerra. Creo que ellos sí que tienen las ideas claras y trabajan de forma coherente en busca de su objetivo. Diferente es la aptitud de CiU, aunque va siendo cada vez más clara en este punto. Ya habla de la independencia como objetivo y el propio Mas (que no es un militante de base) ha dicho varias veces que votaría "sí" en un referéndum por la independencia.
La posición del PSC es más difícil de analizar. Ahora dice que no pactará con ERC; pero lo cierto es que el discurso de Montilla unas horas después de haberse conocido el fallo de la Sentencia del Estatut no hizo, a mi juicio, ningún bien al Estado de Derecho. Una descalificación del TC tan gruesa como la que hizo está más en la línea de los partidos que pretenden cambiar el marco general de las relaciones en el Estado, no en la de quienes creen que las instituciones se encuentran al servicio de la convivencia. Es decir, fue un discurso que favoreció, y mucho, la causa independentista.
Si analizamos las propuestas que está haciendo ahora el PSC vemos que el Estatut votado por los catalanes (no el depurado por el TC) es santo y seña; eje; principio y fin; alfa y omega. Esta actitud, leída sin prejuicios responde a un planteamiento rupturista, en la clave del "nuevo pacto constituyente" del artículo de Francesc Vallès que leí el otro día en el GEA. Esto es demasiado sutil para que se pueda llamar independentismo; pero tampoco es una defensa clara del marco político actual, por lo que, en el fondo, también va bien para la causa independentista.
Y sobre la sentencia del TC, pues ya lo vimos el viernes. El propio ponente de la sesión (guardemos el secreto de su nombre) reconocía que el Estatut que salió del Parlament de Catalunya era claramente inconstitucional; y en toda la exposición no le escuché ni una sola vez mantener que alguno de los preceptos declarados inconstitucionales o interpretados por el TC fueran claramente constitucionales; al contrario, incluso en el tema de las competencias parecía asumir que el blindaje pretendido tenía un difícil encaje en la Constitución. Siendo esto así ¿a qué rasgarse las vestiduras? Si el contenido de algunos preceptos del Estatut era inconstitucional era lógico que así se declarara.
Me encanta debatir contigo. Un fuerte abrazo.

Albert dijo...

No seamos inmovilistas Rafael. Desde la entrada en vigor de la CE ésta se fue desplegando, con mayor o menor fortuna y estando sujeta a mayores o menores presiones. Ahora parece que se ha llegado un punto en que ya nada más se puede mover y cualquier atisbo de acción o reacción genera chispas, cuando no descalificaciones (no es tu caso).

No obstante, intuyo una actitud en esta entrada que si no te conociera y no leyera con asiduidad el resto de entradas calificaría como conservadora, en el sentido más genuino del término.

"A veces tengo la impresión de que los independentistas juegan a que la secesión se produzca sin que nadie se entere." A mi, demasiadas veces me da la impresión que se juega a ignorar el profundo malestar que se está generando como si esta deliberada ignorancia suprimiera por si sola el desencanto existente. Y esto a mi también me parece una ingenuidad y una irresponsabilidad.

Yo creo realmente que el Estatut es inconstitucional. Lo he sostenido desde el primer día. No obstante, también he dicho que la Constitución es el problema. Basta con leer "La vida de Trias Fargas" para ver lo que no se quiso hacer en el 78.

¿Por qué se crearon tantas autonomías cuando realmente solo dos territorios la pedían? ¿Por qué se desvirtuó por completo las diferencias que constitucionalmente se establecían entre las distintas autonomías? ¿Por qué la Disposición adicional primera se aplica únicamente al País Vasco y a Navarra? ¿Por qué no se admitirá en ningún caso la federación de CCAA (art. 145.1)? ¿Por qué hubo un deliberado intento de desestabilizar, comprometer e indisponer a Valencia en contra de Cataluña utilizando la lengua como arma? ¿Por qué el castellano es la lengua del estado y no lo son las demás lenguas españolas? ¿Por que no se admitió que el catalán había sido perseguido y había habido intentos premeditados de eliminación? ¿Por qué no se asumió que el catalán, sólo (con tilde) el catalán, podía ser la lengua oficial de Cataluña? ¿Por qué no se admite que el catalán está en claro retroceso y que la STC va a ser un instrumento para desequilibrar, todavía más, el bilingüismo?

En suma, ¿Por qué no se dice que este Estado de Derecho se estructuró en torno a una determinada concepción del poder territorial? O en otras palabras, aún pregunto parafraseándote, ¿por qué cambiar el marco general de las relaciones en el Estado va contra los que creen que las instituciones se encuentran al servicio de la convivencia? Si hay malestar, y lo hay, ¿no será que ahora no están al servicio de la convivencia?.

Hubo una posición de fuerza y ahora esto puede moverse. Se trata de que nadie sea ingenuo y de que todos sean responsables. Me temo que en este punto, y en muchísimos más, coincidimos. No será así.

Albert

Rafael dijo...

Hola Albert, estoy de acuerdo con prácticamente todo lo que dices. Para mi el desafío es abordar con rigor y profundidad las necesarias reformas de la estructura del Estado. Esa es un tarea difícil (tal como hemos comentado muchas veces) que requiere conocimiento, rigor y, además, predisposición por todas las partes. Como apuntas, existen sectores (el PP, pero no sólo el PP) que no quieren ni oír hablar del tema y esta no es una actitud responsable porque la demanda para este debate ahí está y tiene que ser atendida.
El problema es que este es un tema que no se debería abordar con slogans, y todo el proceso de reforma del Estatut de Catalunya ha sido un slogan tras otro; por una parte y por otra parte. El anticatalanismo que agitó el PP calentó el ambiente durante la tramitación del Estatut, y la reacción de Montilla al fallo del TC con una crítica desaforada al contenido de una sentencia que todavía no conocía, pues todavía no se habían publicado los importantísimos fundamentos de derecho donde se interpretan determinados artículos del Estatut; fue dicha reacción, digo, también un slogan.
La mayor parte de la gente que echa pestes contra el TC ni se ha leído la Sentencia ni se ha leído el Estatut. Esto es lo que me indigna. El discurso carece absolutamente de racionalidad y lo que se lee en ocasiones (véase el artículo de Francesc Vallès al que me refiero en un comentario anterior) es como para tirarse de los pelos.
¿para cuándo una reflexión seria y rigurosa sobre cómo se debe articular este País, este Estado, este Continente, este Mundo? Me desespera ver cómo caminamos ciegos, sin horizonte, sin criterio, guiados por los agitadores de sentimientos, bordeando precipicios en los que más tarde o más temprano caeremos.
Y esto último,evidentemente, no tiene que ver solamente con el tema del Estatut, que no es más que otro ejemplo de cómo vamos por donde nos empujan las circunstancias, tanto en lo político como en lo económico y en lo social. Retrocedemos, sin duda retrocedemos después de siglos de avance y esto es muy triste.
Abrazos.

martaatticus dijo...

Hola Rafael,
Podrías colgar el artículo de F. Vallès? o dar algún dato sobre dónde encontrarlo?
Gracias

Rafael dijo...

Hola Marta, en una entrada de este blog de 28 de noviembre de 2009 que se titula "Ya no entiendo nada" está linkeado el artículo de Francesc Vallès, que se publicó en El País el 27 de noviembre de 2009. El artículo se titula "El TC, el Estatut y la teoría de Julia Roberts".
Saludos.