Antifascistas

domingo, 28 de noviembre de 2010

Idioma y nación en el Bachillerato

Esta tarde, después de comer, se acercó por casa un sobrino que estudia segundo de Bachillerato, aquí, en Barcelona, en un instituto público. Mientras jugábamos una partida de ajedrez me comentó que tenía que echarle un vistazo a su libro de Catalán, porque le parecía que tenía alguna cosa un tanto rara. Advierto ya que el mencionado sobrino se declara catalanista, se refiere al 2014 como el año del trescientos aniversario del inicio de la ocupación de Cataluña y no creo que le pareciera mal que Cataluña fuera un Estado independiente de España.
Me picó la curiosidad y le pedí que me trajera el libro (vive al lado mismo). Lo hizo, y realmente me quedé alucinado. Voy a transcribir dos fragmentos del mencionado libro (Teresa Guiluz i Vidal/Eduard Juanmartí i Generès. Llengua catalana. 2 BAT. Barcelona. Enciclopèdia Catalana SAU):

"El coneixement i l’ús actuals de la llengua catalana estan condicionats per diversos factors que tenen a veure amb l’evolució social i política dels Països Catalans entre el 1975, data de l’acabament de la dictadura, i el 2005:


(…)

Les dificultats polítiques derivades del fet de no disposar d’un Estat propi i de la política adversa dels Estats espanyol i francès. Només al Principat de Catalunya la majoria de les opcions polítiques intenten superar aquesta situació. La falta d’una consciència nacional definida bàsicament en funció de l’idioma, juntament amb la inèrcia estatal favorable al castellà, és el factor determinant que explica que el coneixement creixent de la llengua no s’hagi traduït més clarament en una expansió proporcional del seu ús." (p. 64).

"El sistema educatiu

La Generalitat de Catalunya ha organitzat, a partir dels anys vuitanta, un sistema educatiu que garanteix la prioritat del català com a llengua pròpia de l’ensenyament, el coneixement de les dues llengües oficials al final de l’escolarització obligatòria, la cohesió social i, en darrer terme, el manteniment de la identitat lingüística dels catalans.

Aquesta política educativa s’ha concretat en el programa d’inmersió lingüística, mitjançant el qual els alumnes reben l’ensenyament en la llengua del país independentment de la seva llengua familiar, des de la seva incorporació a l’escola fins al final de l’escolarització obligatòria. La llengua castellana i l’anglesa s’introdueixen en un segon moment. Aquesta estratègia d’ensenyament ha rebut el suport pràcticament unànime de la població catalana i, en canvi, ha estat combatuda per diferents instàncies i opcions polítiques estatals" (p. 66)


Me quedé un tanto de pasta de boniato al leer esto. De hecho, creo que me voy a comprar el libro, porque algunas de las viñetas pretendídamente cómicas no tienen desperdicio y me gustaría poder dedicarles también algo de atención. Lo que transcribo, sin embargo, creo que es suficiente para darse cuenta de que este libro de texto, utilizado en el sistema público de educación en absoluto se limita a transmitir información con objetividad y a formar en el conocimiento, la crítica y la pluralidad. La idea de la nación construida en torno a un idioma no es ni mucho menos un consenso social, ni en España ni en otros países. No puede darse por sentado como si fuera indiscutible. La idea de que si no se habla más el catalán es culpa de Francia y España carece de apoyos y ni siquiera está argumentada. En lo que se refiere al sistema de inmersión lingüística la afirmación de que la práctica unanimidad de la sociedad catalana lo apoya requeriría algún contraste en cifras; práctica unanimidad significa que el apoyo está cercano al 100% ¿es esa la situación actual en Cataluña? Por otra parte, mantener que la inmersión es "combatida" por opciones políticas estatales supone ignorar que en el Parlamento de Catalunya (no en el Congreso de los Diputados de Madrid) se sientas unos cuantos diputados que respresentan a fuerzas catalanas y que tampoco están de acuerdo con el sistema de inmersión. De hecho, éste ha sido un punto de debate durante la reciente campaña electoral.

Creo que no podemos ser indiferentes a esta forma de "enseñar"; utilizar el sistema educativo como vehículo de construcción nacional es más viejo que el andar a pie; y, además, es eficaz; por eso hay que garantizar que los valores que se transmitan sean objetivos y compartidos por todos. De hecho, una presentación equilibrada de distintas posiciones y argumentos sería más acorde con el Estado democrático en el que vivimos. Libros como el que aquí comento son más propios de otras épocas, de otros regímenes, de otros educadores también imbuidos de una misión: construir una nación y enfrentarla a sus enemigos interiores y exteriores.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Felicitaciones navideñas


Me he enterado de que en la iluminación navideña de Barcelona se desearán Felices Fiestas en seis idiomas: catalán, ruso, chino, árabe, japonés y portugués. Quizás en alguno más, porque en la foto a mi me salen siete mensajes. Si alguien me lo aclara se lo agradeceré.
El caso es que entre los idiomas elegidos no está el castellano. Antes, cuando era algo más ingenuo, estas cosas no me importaban. Pensaba que al fin y al cabo todos entendíamos el "Bon Nadal" y que así se ahorraba espacio para incluir otro idioma. Y eso me parecía bueno, porque me gustan los idiomas.
Antes pensaba que esto no tenía mayor importancia, que no había que buscarle tres pies al gato y que seguramente no había ninguna intención malévola en que no se pusiera la felicitación también en castellano.
Ahora ya no pienso así.
Ahora soy menos ingenuo y tiendo a pensar que estas cosas no son por casualidad y que el que no esté el castellano no es para que haya sitio para más idiomas, sino para que, al final, haya menos.
Ahora estas cosas me cabrean.

domingo, 21 de noviembre de 2010

¿Existe España?

Ya adelanto que comentaré algo que, en sí, resulta de una trivialidad absoluta y que, sin embargo, me parece significativo. Ayer estaba viendo los titulares de las Noticias de las 9 de la noche en la 1 y en la sección de deportes me sorprendió que la noticia de que el Barcelona iba ganando 0-5 al descanso en su partido de Almería se ilustrase con las imágenes de Raúl marcando goles en la Liga Alemana. Es más, las imágenes eran comunes para las dos noticias (el Schalke de Raúl ganaba con un hat-trick del ex-jugador del Madrid, y el Barça goleaba en el descanso al Almería) y en el pie de imagen la noticia de Raúl figuraba ¡delante de la noticia del partido entre el Barcelona y el Almería!
Ya decía que era una tontería, pero, como adelantaba, significativa. La 1 es la cadena de todos los españoles, sus noticias tendrían que asumir el punto de vista del conjunto de España y de los españoles, a ser posible que no fuera posible identificar si los redactores o presentadores están en Madrid, en La Coruña, Sevilla o Barcelona. Esto, sin embargo, no es así. En demasiadas ocasiones las noticias parecen más unas noticias de Madrid ampliadas (véase, por ejemplo, el intenso seguimiento de las Primarias en el PSM) que un auténtico intento de construcción de una visión de la realidad que sea común a todos los españoles.
Y si esto pasara solamente en las noticias no estaría tan preocupado. Tengo la sospecha, sin embargo, de que va más allá; de que en el fondo existe una concepción de España que identifica a esta con Madrid y, por desgracia, esta concepción limitadora, que ya adelantaba Ortega hace casi un siglo en su "España invertebrada", se vuelve agresiva, se levanta e intenta imponerse.
Hace unos años Mariano Rajoy dijo que España era algo más de lo que pensaban quince personas en Madrid. Me parece una frase de una extraordinaria lucidez. Ahora lo que falta es que desde distintos ámbitos se haga algo para que las cosas cambien; para que se construya, de verdad, un espacio en el que todos se puedan sentir identificados. Velar para que las noticias deportivas en las televisiones estatales se dirijan al conjunto de España y no especialmente a Madrid sería un paso, pequeñito, pero un paso. Si no somos capaces de dar ni ése ¿cómo podremos ir más allá?

lunes, 15 de noviembre de 2010

La obra del tripartito

Hace casi un año escribía que el gran vencedor del Tripartito había sido Esquerra. ERC había conseguido que tanto CiU como el PSC se escoraran hacia la independencia, defendiendo CiU posiciones que hace unos años eran las de ERC, y adoptando el PSC el discurso anterior de CiU. Este domingo Josep Ramoneda, en El País, desarrollaba una idea bastante similar.
Aprovecho la ocasión para volver sobre este tema porque creo que sería bueno que el debate larvado, implícito, poco claro, ambiguo, sobre la posible independencia de Catalunya se colocara en el centro del escenario político. No puede ser que esé ajeno al debate electoral un proceso que supondría la mayor transformación en el sur de Europa desde la unificación italiana a mediados del siglo XIX. A veces tengo la impresión de que los independentistas juegan a que la secesión se produzca sin que nadie se entere. A mi esto me parece una ingenuidad y una irresponsabilidad.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Vettel es campeón y ¿ha hecho el ridículo Ferrari?

Hace ahora algo más de dos años escribí que había nacido una estrella, comentando la primera victoria de Vettel en la Fórmula 1, en el circuito de Monza. Han bastado dos años para que se confirmara la progresión de Vettel, porque un piloto que gana el campeonato del Mundo ya forma parte de la historia del deporte del motor. Si, además, es el piloto más joven en lograrlo está claro que podemos decir, recurriendo al tópico, que entra en la leyenda. Vettel ya ha pasado a ingresar en el club de los campeones, de los que en activo contamos con Schumacher, Alonso, Hamilton, Button y, ahora, Vettel.
Vettel ha ganado, además, el mejor campeonato que yo recuerdo, con cuatro pilotos con opciones en la última carrera. Es cierto que tiene el mejor coche; pero hay que hacerlo llegar a la meta y sobreponerse a errores (propios y ajenos), mala suerte y fallos mecánicos. En cualquier caso, al final de la temporada, como dice Alonso, la buena y mala suerte se compensa, por lo que no debe haber reservas sobre que el campeón es el mejor piloto de la temporada; al menos de los que tienen los mejores coches. Existen pilotos que, por conducir monoplazas con menos prestaciones no tienen opciones de ganar (y aquí yo incluiría este año a Kubica y a Rosberg, pilotos que, creo, estarían claramente luchando por el campeonato si sus vehículos tuvieran mejores prestaciones) pero también es cierto que parte del talento del piloto tiene que emplearse en buscar los mejores coches y subirse en ellos en el momento en el que es más factible que opten a ganar el campeonato.
Así pues, chapeau por Vettel. Me alegro de que haya tenido continuidad aquella victoria en Monza sobre el agua que tanto me impresionó en su momento.
La cruz de la jornada ha sido para Alonso, que llegaba en inmejorables condiciones para hacerse con el campeonato, y se quedó sin ninguna posibilidad cuando paró en la vuelta 15. A toro pasado parece un error grueso el que cometió Ferrari al hacer parar tan pronto a su piloto ¿por qué lo hicieron? No acabo de entenderlo. Es cierto que Webber había parado en la vuelta 11; pero en la 15 ya se había visto que estaba metido en medio del tráfico y que tenía por delante una carrera bastante complicada. Cuando Massa paró en la 13 se pudo comprobar que parar tan pronto te mandaba muy atrás, por detrás de pilotos que habían hecho su parada ya en la vuelta 1 aprovechándose del safety car. En esas condiciones hacer parar a Alonso suponía un riesgo (tal como se comprobó al final).
Talmente pareciera que Ferrari hubiera caído en una trampa hábilmente tendida por Red Bull. El ritmo por delante cae, se amaga con una degradación de los neumáticos y cuando Webber, Massa y Alonso han entrado los neumáticos blandos vuelven a ser consistentes. Los pilotos que han parado están en mitad del pelotón y los de delante se escapan. Claro está que también hay que contar con que efectivamente la degradación en Ferrari fuera más alta que en los otros equipos (al revés de lo que ha pasado toda la temporada). Si es así no hay más remedio que parar, tal como se hizo. En fin, supongo que en los próximos días tendremos más datos.
En cualquier caso, la imagen que ha dado Ferrari es muy negativa. Salían tercero (Alonso) y sexto (Massa) y acabaron séptimo y décimo, sin que Massa pudiera superar el Toro Rosso de Jaime Alguersuari y con Alonso penando tras el Renault de Vitaly Petrov. Ese resultado sin que haya habido accidentes, salidas de pista o errores de pilotaje, es consecuencia directa de una estrategia errada y, claro, cuando te estás jugando el campeonato del Mundo equivocarse de estrategia de una forma tan grave tiene delito.
En fin, lo que nos quita nadie es haber disfrutado de una temporada apasionante, de un campeonato disputado, divertido, emocionante. Ojalá el del año que viene sea, al menos, tan bueno.

Solo y sólo

Parece ser que se está planeando eliminar la tilde en "sólo", de tal forma que "solo" siempre se escribiría así, sin tilde, tanto cuando se usa como alternativa a solamente como cuando funciona como adjetivo indicando la ausencia de compañía.
Es un cambio que no entiendo. La tilde ayuda a evitar ambigüedades en la interpretación y, por tanto, resulta útil. Un amigo me ha comentado que el argumento utilizado para justificar la eliminación de la tilde es el de que del contexto se podrá determinar en qué sentido se utiliza "solo" sin necesidad de que la tilde lo precise. Este argumento no me parece convincente. Pondré solamente un ejemplo.
Hace unos meses leí en el blog de Jose Zuñiga, "Tiempo a destiempo" el siguiente poema:

"Empieza un nuevo día y hablo sólo

Las luces no se apagan nunca,
a pesar de la niebla, a pesar de la aurora,
las luces siempre están alerta,
frente al muro impasibles, como tú,
no se apaga la luz de tu recuerdo
—en la estación palomas mensajeras
destilan lágrimas—, la luz de tu recuerdo
sorbiendo, sin saciarme; bebería
de ti, de ti, de todos tus olores
y de aquellos alientos que tanto atesoraba.

Hoy debo estar sereno para pensar en ti,
la ciudad está lejos, alumbrándose
de todas las farolas de imposible reflejo,
una sonata para violín y piano, levantarme,
ya llega la mañana y acaricio una sombra,
será el humo, acallar el suspiro
que no debe escuchar el primer transeúnte,
sólo tú, debo pensar en ti,
y ya la luna opaca se retira vencida,
resbala en la ventana el penúltimo acorde,
pero las luces, míralas, qué dices,
las luces no se apagan nunca."

Tras leerlo comenté en la entrada:

"La tarea del poeta es hablar y escribir sólo, aunque nunca solo o para sí solo. Y fuera del poema sólo hablar ya puede ser bastante.
Un abrazo. "

A lo que el autor contestó:

"Sólo hablar es mucho, Rafael, morimos de silencios. Y yo hablaba solo, aunque no para mí. Perdona, la tilde en el título sobraba. Ya está corregido.
Abrazo"

Ahora puede leerse el poema ya sin la tilde en el título:

Me parece bastante claro que puede haber casos en los que el contexto no nos permitirá saber si estamos ante "solo" o ante "sólo", y condenarnos a utilizar siempre "solamente" cuando queremos decir "sólo" no es justo. Por mi parte, seguiré poniéndole la tilde a "sólo" cuando me parezca necesario, aunque sea, de acuerdo con la Academia, una falta de ortografía.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Una pregunta

Si entrevistara a Benedicto XVI y pudiera hacerle tan sólo una pregunta le pediría que me explicara en qué forma le han inspirado y le inspiran las vidas de los integrantes de la Rosa Blanca y de otros jóvenes alemanes, muchos de ellos de profunda y contrastada fe cristiana, que fueron ejecutados por su oposición activa al nazismo. Joseph Ratzinger tiene ahora 83 años. Si Sophie Scholl no hubiera sido ejecutada en febrero de 1943 ahora tendría 89. La misma generación, el mismo país, la misma fe cristiana (aunque Ratzinger sea católico y Scholl luterana) y, sin embargo, qué destinos tan diferentes.
No he leído casi nada de lo que ha escrito Ratzinger. Quizás en alguna de sus obras da ya respuesta a esta pregunta mía. Lo miraré.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Lo del orden de los apellidos

Bueno, pues ya tenemos de nuevo tema: el Gobierno propone que cuando los padres no lleguen a un acuerdo sobre el orden de los apellidos en sus hijos se coloquen tales apellidos por orden alfabético. No creo que sea una propuesta que nos vaya a cambiar la vida; pero sí que tenemos que considerarla seriamente porque puede producir algunos cambios llamativos en nuestro paisaje social.
Para empezar hay que decir que la regulación actual, que dota de preferencia al apellido del varón cuando no hay acuerdo entre los progenitores no es respetuosa con el principio de igualdad entre los sexos y, por tanto, ha de ser modificada. Cuestión distinta es que la solución de primar el orden alfabético sea la mejor. No sé si quien lo propone se ha percatado de que implicará que, a largo plazo, todos se apelliden Álvarez Álvarez o similar. El introducir el orden alfabético como criterio a la hora de decidir qué apellido va primero y qué apellido va después será un acelerador de la selección en los apellidos que hace primar a los que están más cerca de la "A". Lo lógico es que en un primer momento desaparezcan los apellidos que comienzan por "Z" (Zapatero incluido, claro). Un poco más tarde llegará el turno de los "Suárez" y más adelante el de los "López". Es probable que "García" ofrezca un sólido muro de resistencia por unas cuantas décadas; pero finalmente será sobrepasado (la selección social es inexorable) y una vez caídos los García la cosa ya será más fácil: Fernández, Domínguez... todo será progresivamente barrido.
¿Es esto lo que queremos? Que conste que no pienso que sea un desastre, los apellidos no son patrimonio de la humanidad ni forman parte de la identidad nacional. A mi no me perturba un futuro en el que todas las listas empiecen y terminen en la "A"; pero ya advierto de que yo soy muy raro y tanto me daría igualmente que se sustituyera el apellido por un código alfanumérico. en fin, quizás otros no sean tan pragmáticos.
¿Qué propongo como alternativa? Pues que el hijo tenga como primer apellido el primero del progenitor con cuyo sexo coincide. Si es una niña su primer apellido será el de la madre, si es un niño el del padre. Esto atenta contra lo que ha sido presentado como un principio sacrosanto: los hermanos tienen que tener los mismos apellidos; pero a mi no se me alcanza por qué esto es tan importante. No creo que pase nada si un hermano se apellida Fuentes Arenas y el otro Arenas Fuentes.
A mi lo anterior me parece más interesante que el rígido orden alfabético, que, como he intentado mostrar, nos puede conducir a un futuro mucho más aburrido.