domingo, 27 de septiembre de 2009

La luz en la delgada línea roja

La delgada línea roja es una película que me fascina por muchas razones, y entre ellas su música. Aquí traigo uno de los temas con los que, ahora mismo, me estaba emocionando.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Lo de Piquet

Acabo de leer la noticia de que Piquet ha declarado a un periódico que se accidentó a posta en el Gran Premio de Singapur del año pasado con el fin de facilitar la victoria de Alonso. Declara también que la propuesta de provocar el accidente justamente después de la parada de Alonso le fue hecha por Pat Symonds y Flavio Briatore.
Hasta hoy no me he acabado de creer que fuera el propio Nelson Piquet el que hubiera denunciado a la FIA esta maniobra, y no me lo creía porque, tal como lo veo yo, es tanto como suicidarse deportiva y económicamente. Veámoslo.

Piquet hace hincapié en que la propuesta partió de Briatore y Symonds; pero, tla como apuntó hace días Bernie Ecclestone, es como si Piquet asalta un banco y cuando lo detienen dice: "Eh, que fue Bernie quien me lo pidió". El hecho de que alguien te pida cometer un delito no implica que tu responsabilidad se vea disminuida en caso de que finalmente lo cometas. Con las declaraciones que acabo de leer de Piquet es meridiano que él provocó el accidente a sabiendas; dolosamente, en términos jurídicos; y esto no cambia por el hecho de que se lo pidieran, ordenaran o sugirieran sus jefes. Se trata de una gravísima actuación antideportiva de Piquet que debería suponer su sanción de por vida. No creo que haya nada peor que provocar voluntariamente un accidente, con el grave riesgo que supone para el piloto, el resto de pilotos, los comisarios y los espectadores. ¿Qué hubiera pasado si a consecuencia del accidente se hubiera producido un choque entre otros coches?

Se podrá probar o no la implicación de Briatore y Symonds en el asunto; pero la de Piquet ya está clara y demostrada, y debería tener una sanción por ello.
Pero es que, además, esta actuación voluntaria (dolosa) de Piquet supone perjuicios para terceros; en este caso los pilotos y equipos que vieron su carrera alterada por el incidente. Hay daños materiales (el dinero perdido por los puntos no conseguidos) y morales cuya indemnización podría ser exigida personalmente a Piquet. Ferrari, McLaren, Hamilton, Massa; todos ellos fueron claramente perjudicados por el accidente y no veo inconveniente en que presenten una demanda por responsabilidad civil contra Nelson Piquet; la cuantía de la demanda, teniendo en cuenta lo que se juega en la Formula 1, podría ser de varios millones de euros.

Es por esto que hasta ahora no me acababa de creer que Piquet se hubiera puesto la soga al cuello de esta manera; pero parece ser, por las informaciones que ahora tenemos que así es ¿quién le aconseja?

jueves, 10 de septiembre de 2009

Un artículo de Rafael Argullol


Casi siempre lo que escribe Rafael Argullol no solamente me convence, sino que me entusiasma y me deja admirado de su lucidez, tanto en el análisis como en la exposición. Traigo aquí un artículo que publicó el pasado día 7 de septiembre en el país y que comparto al noventa por cien, y, desde luego, en todos los puntos esenciales, y cuya lectura debo agradecer al blog Dura Lex, que ha tenido la feliz idea de recuperarlo para aquellos a los que se nos había pasado.


viernes, 21 de agosto de 2009

Poeta con bigote

Un poeta en un claustro universitario
¡qué extraño!
Todos se fijan un momento en un hombre
con bigote.
Y el poeta piensa que pensarán
que tiene respuestas
y se ríe porque sabe
que tan solo es
perito en aire,
doctor en nada
o lo que es lo mismo:
sabio de verdad.

Estas palabras surgieron como comentario en la blog "ámbar y spunk"; a la entrada titulada "¿Qué sabe el poema? (Juan Gelman)".

miércoles, 19 de agosto de 2009

Tubinga

Me gustaría viajar a Tubinga,
vivir en una casa de dos pisos,
contemplar cómo crecen los narcisos
y cómo cae la nieve en Tubinga.
Me gustaría enseñar en Tubinga
los conceptos jurídicos precisos
y redactar los libros más incisos
que se hayan escrito "en Tubinga".
Me gustaría sentirme seguro
en la tranquilidad de aquel hogar,
libre del mal de ojo y del conjuro.
Me gustaría llegar a pensar
que este pantano y este bosque oscuro
no existen y voy pronto a despertar.

domingo, 16 de agosto de 2009

Afganistán

Me ha sorprendido el artículo del vicedirector de La Vanguardia de hoy domingo. Trata un tema delicado, la presencia de la OTAN en Afganistán; y lo hace con una gran claridad de ideas. El propio título es significativo ("¿Otra guerra medieval de cien años?"); critica la presencia de las tropas de la Fuerza internacional de asistencia a la seguridad en Afganistán (en condición de invasores, dice); se sorprende de que se admita que la presencia deberá prolongarse varias décadas y acaba profetizando que la salida del último soldado de las fuerzas internacionales de Afganistán se hará en helicóptero desde el tejado de una embajado o la azotea del cuartel general de la OTAN. De esta profecía a varios años vista pasa al análisis de la situación actual, poniendo de manifiesto la nula utilidad de las elecciones próximas dado el papel que juegan en todos los sectores del país los productores de opio. El tono crítico hace que se deslice en el artículo una frase que, en mi opinión, es extraordinariamente dura: "siempre eluden poner una fecha a la salida de las tropas aliadas de aquel miserable país asiático". Lo de "miserable país asiático" suena, desde luego, muy duro.
No digo yo que esté equivocado el vicedirector de La Vanguardia; me faltan conocimientos y formación para poder contradecirle; pero sí que, como decía, me sorprende el artículo; y lo hace porque el tema creo que merece algo más que brochazos, sobre todo si se va afirmar que la OTAN será derrotada sin paliativos en Afganistán y que toda la estrategia occidental en Asia Central está equivocada.
No creo que Afganistán sea, simplemente, un "miserable país asiático". Desde la Antigüedad es un país clave estratégicamente. Desde Kabul, Babur lanzó en el siglo XVI la campaña que acabó con la conquista del Norte de la India, creando el Imperio más rico del Mundo en aquel momento. Ya en el siglo XIX, Afganistán fue protagonista en "El Gran Juego", que enfrentó al Imperio Británico y a Rusia por el control de Asia Central. Actualmente es clave en una de las regiones más importantes del Mundo, por su vecindad con Pakistán (y la India), su cercanía a China y a los recursos de Asia Central. Entiendo que son circunstancias que deben, al menos, tenerse en cuenta si se plantea seriamente marcharse y abandonarlo todo.
Pero es que no se trata solamente de razones estratégicas. En los años finales del siglo XX y en el principio del XXI, antes del 11-S recuerdo la indignación con la que casi todos recibíamos las noticias de Afganistán, la forma en que se trataba a las mujeres, las ejecuciones públicas, la destrucción de los símbolos de otras culturas. Ya entonces se alzaban voces planteando si podíamos quedarnos de bazos cruzados ante atentados tan graves contra los Derechos Humanos.
Es cierto que no parece que se haya avanzado mucho en Afganistán en el tema de los Derechos Humanos desde que las tropas de la OTAN están allí ; pero ¿ha llegado ya el momento de decir, no podemos hacer nada, ahí tenéis vuestro "miserable país" (en término del Vicedirector de La Vanguardia, no mío) y morid como mejor queráis? ¿Es que no es posible hacer nada más?
Si es así, digámoslo, pero teniendo en cuenta todas las circunstancias y también todas las consecuencias. Si no tenemos voluntad o capacidad para estabilizar Afganistán, dentro de unas décadas Afganistán puede estar en nosotros, aquí.

sábado, 8 de agosto de 2009

La lógica y la egiptología





El antiguo Egipto me fascina, como a muchos; y como les sucede a muchos, mis conocimientos sobre el Reino de los Faraones son más bien limitaditos. Por eso, seguramente, a continuación diré alguna tontería y espero que alguno de los lectores me haga el favor de corregirme. Pero bueno, para eso están los blogs (entre otras cosas) para poder decir cosas sin tener que ser excesivamente riguroso.
El caso es que desde hace tiempo me sorprenden algunos argumentos, afirmaciones o conclusiones sobre el Antiguo Egipto. Mi mosqueo empezó hace más de diez años, cuando leí un libro que se titulaba algo así como "El misterio de Orión". En ese libro se desarrollaba una teoría sobre la función de las pirámides que negaba que fueran tumbas de faraones. No entraré ahora en la teoría, una más de las muchas que se han lanzado sobre tan fascinantes construcciones; porque lo que me interesa es, en este caso la teoría "ortodoxa" sobre las pirámides y la forma en que se ridiculizaba en el libro. Veámoslo a través de un imaginario diálogo entre un egiptólogo (E) y un simple curioso (C):

C: Entonces ¿cuál era la función de las pirámides?
E: Tumbas de los faraones.
C: Y ¿en qué forma se enterraba a los faraones en las pirámides?
E: Bueno, no lo podemos saber exactamente...
C: ¿Y eso?
E: Es que no hemos encontrado el cadáver de ningún faraón en las pirámides.
C: ¿No hay cadáveres de faraones en las pirámides?
E: No
C: ¿Por qué no hay cadáveres de faraones en las pirámides?
E: Se los han llevado los ladrones de tumbas.
C: Y si no han encontrado cadáveres en las pirámides ¿cómo saben que son tumbas?
E: Ya le he dicho que no hay cadáveres porque se los han llevado.
C: ¿Quién se los ha llevado?
E: Los ladrones de tumbas.
C: ¿Tienen ustedes pruebas de ello?
E: Pues claro, si no fuera por los ladrones de tumbas los cadáveres de los faraones estarían en las pirámides.
C: Pero, si no hay cadáveres ¿cómo pueden saber que son tumbas?
E: Ya le he dicho que los cadáveres fueron saqueados hace muchos siglos...
C: Sí, ya sé, por los ladrones de tumbas.
E: ¡Exacto! Al fin lo ha entendido.
C: Así que sin los ladrones de tumbas la teoría (mejor digamos, hipótesis) de que las pirámides son tumbas de faraones se vendría abajo.
E: No le acabo de entender.
C: Quiero decir que sin tales ladrones desconocidos no podríamos sostener que las pirámides son tumbas de faraones. Si los ladrones de tumbas salen de la explicación la teoría se cae.
E: Bueno, sí.
C: Ya.

Nunca lo había visto desde esta perspectiva, pero leyendo ese libro pensé que es extraño que una teoría rigurosa descanse sobre unos ladrones de tumbas. Las pirámides son tumbas, no hay cadáver, pero si no está es porque lo han robado. Vamos, con ese argumento no vayas a juicio porque se carcajean en tu cara.

Me he acordado ahora de esto porque hace unos días estuve visitando una exposición en el Museo Marítimo de Barcelona donde se reproduce la tumba de Tutankamón. La exposición está realmente bien, muy bien montada y organizada, la recomiendo. Pero a lo que voy es a que en un par de momentos te explican que la tumba fue saqueada, lo que explicaría el desorden existente y que las puertas de la capilla donde se encontraba su sarcófago estuvieran abiertas. Esta explicación me dejó perplejo, porque cinco minutos antes nos habían dicho que Howard Carter, el descubridor de la tumba, había encontrado intactos los sellos de la entrada ¿cómo habían entrado, entonces los ladrones? De nuevo los ladrones de tumbas, cual deus ex machina salían en ayuda de los egiptólogos cuando se llegaba a un punto desconcertante.
A mi, en filosofía de COU me habían explicado algo así como que la explicación más sencilla ha de ser siempre preferida (creo que esto lo llamaban la Navaja de Ockam); en este caso, habiendo sellos intactos en la entrada de la tumba la hipótesis de que los ladrones son los causantes del desorden en la tumba no puede ser apoyada; de la misma forma que, mientras no aparezca el cadáver de un faraón en una pirámide (o encontremos e interroguemos a alguno de los famosos ladrones de tumbas que tanto parecían abundar en Egipto) no estaremos en condiciones de, con rigor, mantener que la función de tan extraordinarias construcciones fue servir de tumba a los faraones.

jueves, 9 de julio de 2009

El Tour en Barcelona

Hoy llega el Tour de Francia a Barcelona. Desconozco de quién ha sido la idea, desconozco lo que cuesta, desconozco qué beneficios traerá a la ciudad; y desde mi desconocimiento me atrevo a decir que ha sido una muy mala idea.
Barcelona y su área metropolitana son, probablemente, una de las zonas más delicadas de Europa en lo que a movilidad se refiere. La insuficiencia del transporte público y de las infraestructuras hacen que el número de vehículos y desplazamientos esté siempre muy cerca de la congestión. Los que vivimos por aquí lo vemos y padecemos a diario. No es extraño que un simple vehículo aparcado en el arcén en cualquiera de las rondas de la ciudad origine atascos kilométricos. La ciudad está permanentemente al borde del colapso. En estas circunstancias, la llegada del Tour en un día laborable, con los cortes de tráfico que supondrá (y que permanencen en el misterio, porque apenas se puede obtener información sobre ellos en la web del Ayuntamiento) es probable que originen un caos considerable. No hace falta ser un experto para darse cuenta de ello.
Es cierto que todo acontecimiento deportivo o espectáculo es fuente de incomodidades, hágase en la ciudad del mundo que se haga; eso deben de haber pensado el Alcalde y los concejales de Barcelona; pero es que esta ciudad, como digo, es especial, pues se encuentra mucho más saturada que Berlín o Madrid, por decir dos ciudades que conozco desde dentro. Las consecuencias de una alteración del tráfico como la que se dará hoy serán, por tanto, más graves que si se dieran en otra ciudad.
Y la pregunta que me hago es ¿a quién beneficia la llegada del Tour? Todas las personas con las que hablo se quejan de la idea, algunas con mucha rotundidad porque o bien tendrán que renunciar a citas importantes o se verán obligadas a emplear varias horas extras en sus desplazamientos. ¿Será tan importante hacer la ola amarilla más grande de la historia, como pretenden los organizadores de la gente que se coloque en las calles para ver el paso fugaz de los corredores?
A veces tengo la impresión de que algo falla. Antes pensaba que la ciudad estaba al servicio de los ciudadanos, ahora me parece que los ciudadanos somos meros figurantes en lo que se pretende que sea un espectáculo permanente.

martes, 2 de junio de 2009

Torre

"... y la torre que había soñado era, sin duda, la más hermosa del Reino. Se dispuso a levantarla poniendo al servicio de la empresa obreros, oro y los mejores arquitectos y artistas que pudo encontrar. A medida que las paredes se levantaban cada detalle era corregido una y otra vez para que se ajustara a lo soñado por el Emperador. Éste supervisaba cada día las obras, modificaba los planos y cortaba manos y cabezas para animar a quienes trabajaban en tan alta empresa.
Desatendidos los asuntos del Reino, los bárbaros del norte se atrevieron a cruzar la Muralla. El ejército imperial fue derrotado y el Emperador capturado junto a su inacabada torre. Cuando llevaron al emperador ante el Kan de los bárbaros éste sonrió y dijo: "Veo que no has podido concluir la torre que mis brujos te hicieron soñar. Ahora esta obra inacabada te servirá de celda, y cuando mueras la derruiré sobre tu cadáver".
El Kan era, sin embargo, una persona bondadosa, y por eso ordenó a los brujos que rompieran su hechizo; así, durante todos sus largos años de cautiverio el Emperador se vio libre del sueño de la torre y pudo, por fin, pasar los días deleitándose en el trozo de cielo azul y en las nubes que se veían desde su celda."

El segundo rapto de Europa

En El País de hoy se publica un interesante artículo de Blanca Vilà Costa que recomiendo vivamente: El segundo rapto de Europa

La imagen es el Rapto de Europa, del Escultor Oliveira. Se encuentra en la ciudad de Vigo. La fotografía ha sido tomada de http://hoxe.vigo.org/movemonos/e_europa.php?lang=cas